
Cuando hice el especial "Los muchos motores moto" por supuesto tuve que escribir sobre el propulsor Wankel o rotativo. Y, también por supuesto, tuve que hablar del británico Brian Crighton, uno de los poquísimos maestros en este tipo de motores, que en sus 73 años ha vivido la experimentación a escondidas, bancos de pruebas sobrepasados, la fábula de David contra Goliat, vencer en la Isla de Man, la quiebra, MotoGP, el engaño, el cierre, un museo, una apuesta, un empeño, un robo... y mucho más.
Con la sustracción en 2017 de todo el material que tenía para hacer diez prototipos acabé aquel artículo, pero para mi alegría, Brian Crighton no se rindió. Volvió sobre sus pasos y en breve nos ofrecerá veinticinco unidades para circuito de la última evolución de su sueño, la Crighton CR 700 W, que con apenas 700 cc otorga 220 cv, un poderoso par de 142 Nm y todo con un peso de ¡129'5 kg!
Motor: evolución continua
La Crighton CR 700 W no viene de un papel en blanco, pues es la larga evolución de las ideas de Brian adquiridas en Norton desde 1988, luego en sus pasos independientes de Roton, en el sueño de llevar a las extintas Norton a una nueva vida o sus últimas ideas para un propulsor totalmente nuevo, con más cilindrada, que debutó en la CR 700 P de 2013 y del que ahora llega su última versión.
El original Wankel es de diseño propio, un birrotor de 690 cc que genera 220 cv a 10.500 rpm y un contundente par motor de 142 Nm. Lo mejor es que anuncian que no está nada apretado, por lo que hablan de un mantenimiento de prestaciones y durabilidad muy alta, toda una temporada sin hacer motor. Para ello Crighton ha desarrollado un sistema de sellado de las puntas del rotor (donde más padecen los motores rotativos) con cerámica de nitruro de silicona en dos piezas de ultra-baja fricción. En la refrigeración líquida volvemos a ver otra de las ideas de Crighton: utiliza una bomba eléctrica controlada por la centralita, que regula en todo momento el caudal. Con ello prescinde de termostato y de cinta que tape el radiador en días fríos. El escape es de nuevo diseño, ahora saliendo por el colín.










