El retorno de lo simple
En las dos últimas décadas la tecnología y sofisticación se han apoderado de las motocicletas. Centralitas inerciales que nutren de información a decenas de sistemas de seguridad; modos de conducción que relacionan potencia, frenada y firmeza de suspensiones; auténticos tablets de gran tamaño donde controlar múltiples parámetros tanto de la moto como de lo que suministra el smartphone. Estéticas con faros minúsculos, carenados tallados a cuchillo, aspectos sacados de películas futuristas, alerones, defensas, maletas de aluminio a todo lo que se menea, pantallas de regulación electrónica en motos de pequeña cilindrada... ¿sigo?.
Oye, que no digo que esté mal. Mi actual moto lleva mucho de eso. Pero cuando me preguntan por ella siempre digo lo mismo: 'de ciclo, motor y ergonomía cojonuda, pero si pudiera le quitaría el tablet y todo lo que aporta y le pondría dos relojes del siglo pasado'. Y a veces le quitaría todavía más: el carenado, las defensas, las luces auxiliares, los soportes... todo peso, todo sofisticación, todo cosas a romper.
Y ahora llega ZXMoto, la marca de Zhang Xue, creador de Kove y ahora con su propio y muy prometedor proyecto, y me presenta una moto extremadamente simple como gran novedad entre RR's, camperas de competición y trails de gran tamaño. Una sencilla Scrambler de chasis convencional, de motor sencillo y sin nada que estropear en el día a día. Ligera, potente, fácil, divertida, lo que eran las motos en los setenta y ochenta. Con apenas arranque eléctrico y un gran faro como argumentos tecnológicos. Se llamará ZXMoto 350 Scrambler y ojalá llegue a Europa.
Sencillez máxima







