KTM
La pasada temporada KTM tenía para MotoGP un cuarteto de auténtico sueño. En su equipo oficial brillaba la nueva joya de la categoría, Pedro Acosta, mientras que a su lado tenía al veterano Brad Binder. El satélite Tech3 pasaba a ser casi un segundo equipo oficial, con material y mecánicos llegados de la fábrica, y con dos ganadores de carreras en 2024 como eran Enea Bastianini y Maverick Viñales.
Pero la ilusión no llegó ni al inicio de 2025, con los problemas de quiebra empresarial del Grupo Pierer sembrando la duda de si terminarían la temporada o qué evolución tendría el material. Además las RC-16, las únicas con chasis de acero y suspensiones WP, volvieron a demostrar no ser tan competitivas como las todopoderosas Ducati o las también rápidas Aprilia, no pudiendo lograr ni una victoria. ¿Fue problema del diseño de la moto?. ¿Fue el mal ambiente que daba su situación interna?. Todo fueron dudas.
Este año es el de demostrar que la compra por Bajaj hará que todo siga, como poco, igual. Que Gottfried Neumeister, el nuevo CEO de KTM, sabrá llevar a la marca a lo más alto de nuevo. Que su moto evoluciona. Y que sus pilotos pueden sacar todo el rendimiento que seguro tienen sus monturas... los que todavía crean en ellas.
Red Bull KTM Tech3 (satélite)
Desde que en 2019 el equipo francés Tech3 cambió de Yamaha a KTM, su implicación con la fábrica austriaca fue en aumento. Para 2025 la relación con la marca, por entonces perteneciente a Pierer Group, propietarios entre otros de Husqvarna, GasGas, WP, Plank o Kriska, pasó a ser casi total, con idea de que fuera más un segundo equipo de fábrica que un satélite al uso. La llegada de dos pilotos del nivel de Enea Bastianini y Maverick Viñales (uno desde el equipo oficial Ducati, otro desde el de Aprilia, ambos con victorias en 2024) hacía presagiar un gran nivel de rendimiento, todo lo que permitieran las diferenciales KTM RC-16 (chasis de acero y suspensiones WP).





