Miré un día la fecha del carnet de conducir y me di cuenta que hace más -mucho más- de veinticinco años que aprobé el permiso importante, "el de moto", el A (en aquella época, A2). Así que me propuse dar un poco la brasa y contaros manías y anécdotas que me han ocurrido durante este tiempo. ¿Hasta cuando? No lo sé, según me vaya acordando (algo difícil con este cerebro cada día más reblandecido que tengo), según me vayan ocurriendo... o cuando digáis basta.
111- 'La V': Un adiós a la mejor moto que he tenido jamás
La Suzuki V-Strom 1050 XT ha sido la mejor moto que he tenido en mi vida. Así de simple. Nunca he tenido una moto más fácil de llevar rápido, más dinámica, más segura, más aplomada, más bonita. Mecánicamente en cinco años y medio no ha dado ni un problema más allá de cambiarle la batería cuando iba a hacer un lustro. Ni una gota de aceite, ni tornillos sueltos, ni ruidos raros. Nada.
Pero la hemos vendido por culpa de mi pu.o coxis.
'La V' y mi pu.o coxis
Hace un año publiqué un artículo llamado 'la V y un montón de guirnaldas' donde ya dejaba claro que tenía un problema: mi coxis. Llevo más de cuarenta años en moto, 300.000 kms en ellas y ha habido de todo, desde romperme el escafoides izquierdo hasta desgarros musculares, quemaduras varias y bastantes magulladuras. Pero ninguna moto me había provocado una lesión no por caídas sino por ella misma. Como tengo poca memoria pero mucho lápiz, en la libreta dedicada a 'la V' tengo puesto un apunte con apenas tres semanas y 434 kms: 'la moto va cojonuda, sobre raíles, pero mi rabadilla sigue padeciendo'. Entonces no lo sabía, luego no quise prestarle atención (2.388 kms: 'en total 3 horas y un buen dolor de rabadilla') pensando que con viscoelástica y gel (con apenas seis meses y 2.747 kms) se solucionaría. Era verano del 2021. A los tres años había comprado un cojín hinchable, rellené su funda con todo tipo de espumas y geles, llevé la moto a otro especialista en asientos, instalé alzas regulables y llegué a gastar más de 400 euros en un asiento completo de una prestigiosa marca francesa. Y pese a todo, la cosa iba a peor.



