30 diciembre 2013

CON EL "A DE PLATA" EN EL BOLSILLO. 39- "El arranque, a palanca, como Dios manda"

Miré un día la fecha del carnet de conducir, y me di cuenta que hace más de veinticinco años que aprobé el permiso importante, "el de moto", el A (en aquella época, A2). Así que me he propuesto daros un poco la brasa y contaros manías y anécdotas que me han ocurrido durante este tiempo. ¿Hasta cuando?... no lo sé, según me vaya acordando (algo difícil con este cerebro cada día más reblandecido que tengo)... o cuando digáis basta...

39- "El arranque, a palanca, como Dios manda"

Me vais a permitir que utilice la que fue durante mucho tiempo la firma de Guillem (Motostrail, XR Fanatics) para iniciar este envío sobre mis aventuras con el arranque a palanca. Me lo recordó Alberto Segade cuando envió una maravillosa carta de felicitación (de nuevo gracias Alberto... ya sabes que tienes la puerta abierta para lo que quieras), pues él tiene una de las motos que fue mi sueño de juventud, la Yamaha SRX-6.


Mi Vespa DN 200 con pistón de alta
He de reconocer que nunca se me ha dado mal el arranque a palanca. Cuando era joven fui el que mimaba la Bultaco Frontera 370 Mk11 b de Juan P. cuando la traía al Grupo Scout donde pertenecíamos . La verdad es que una vez esquivada esa manida frase de “a ver si me la vas a ahogar” demostré repetidas veces que me resultaba fácil ponerla en marcha. Sí, la blanca Mk11 b era la versión “descafeinada” de la Frontera “azul”, con su algo menor compresión, su carburador más pequeño y su paquete de láminas proveniente de las Mk12, pero cuando se ponía tonta te demostraba que era toda una 360cc de dos tiempos... y recordar que yo tendría unos catorce o quince años. 

Con aquella Bultaco descubrí un truco que desde entonces he usado con todas las motos con arranque a palanca, sean de dos o cuatro tiempos: sacas la palanca, buscas compresión, subes la palanca, absolutamente nada de gas y, del tirón, debes ir de arriba hasta totalmente abajo. Con ello todo el esfuerzo que haces va al cigüeñal, y encima al llegar abajo del todo quitas el dentado de la palanca del piñón, evitando que si no arranca te comas un retroceso que te catapulte la pierna hacia arriba... ya sabéis, luxaciones, golpes o esguinces que te ahorras. Así que jamás me ha dado miedo “enfrentarme a una palanca”. He logrado hacerlo con tres motos propias sin problemas, una Vespa 200 DN con pistón de alta compresión, la Bultaco Frontera Mk11 370 que me regaló Lionheart y la Honda XR 600 que me hizo tan feliz. Pero también he tenido el honor de arrancar “a lo hombre” algunas motos que me hicieron enorgullecerme... y hacerme famosillo en algunos círculos moteros, entre ellas una BMW R 100 RT (la de Dani, compañero de mili) con su palanca corta y de accionamiento “frontal”, una Suzuki Djebel 600 (la del Pica), una Suzuki RG 500 de dos tiempos (aunque luego no me la dejaron probar :-(  ), una Husaberg de las primeras (eso sí, 4T pero de 350cc)  y la Bultaco Pursang Mk 12 370 que dejaron a Llimoner en la carrera de clásicas del 2000 en Albaida, la carrera en
la que debuté:
Mi Bultaco Frontera Mk 11 370, momentos
 antes de debutar en competición (Albaida, 2000)

Imaginar la situación: llego al circuito y aunque ya conozco a algunos (Davitín, Toni A, Paco B, y por supuesto Voro, ManoloMk10 y JuandelaOSSA) la verdad es que intenté no ser muy visible para que no me tildaran de fantasma o creído. Pero de pronto vi a Llimoner -todavía no lo conocía- dándole cuerda a una Pursang Mk 12 que le habían dejado para competir. Me acerqué y comenté que mi Frontera “arrancaba a la tercera siempre”, algo si no imposible, si raro en estas motos que acaban arrancando, pero cuando quieren. Total, que me pasó el manillar para que lo demostrara: Palanca fuera, manillar girado hacia la derecha (por si te devuelve un retroceso que no te dejes la rodilla en él) una patada, dos patadas y arrancó a la tercera... y me gané el respeto de los mirones.


Pero la verdad es que yo ahí ya tenía 33 años y había superado pruebas mucho peores. Corría el año 1986 (yo tenía 19) y vi en la puerta de mi gimnasio a un vecino intentando sin éxito no hacerse daño con la palanca de arranque de una Yamaha SRX-6. Me acerqué y le pregunté si quería que lo intentara yo. Él estaba tan exhausto que me dejó, y yo recordé lo que José Codina había escrito en el Solo Moto 30 nº 43:
“...Ponerla en marcha es toda una ceremonia que se debe hacer con algo de flema británica y aire de circunstancias. Contacto, se coloca el starter en la posición dos o uno según esté el motor de frío o caliente. Se monta uno en la moto sin dejar de apoyarla sobre el caballete lateral, se pliega la estribera derecha, se saca la palanca de puesta en marcha. Cogidos al manillar con la leva del freno actuada y sin dar gas, nos levantamos sobre la estribera y la palanca de puesta en marcha, para bajarla a continuación con una patada fuerte y seca (a la vez que se masculla algún taco en japonés), sobre todo empleando TODO el recorrido útil de la palanca. Y ya tendremos ronroneando como un gatito contento al gran monocilíndrico...” 
Bueno, pues para desespero del propietario de aquella SRX, la moto no arrancó a la primera... pero sí a la segunda. Es una lástima que mi Vespa no tuviera arranque eléctrico, igual no le hubiera importado cambiármela a pelo... :-D


Mi Honda XR 600 con una de sus decenas de
decoraciones propias... Vinilo, tijeras y paciencia
Así que ya sabéis, si necesitáis que os arranque vuestra moto “de palanca” no os prometo nada... pero creo que sé hacerlo. Eso sí, no me digáis eso de “no me la ahogues” ...u os pasará lo que conté el julio pasado:
Cuando iba a marcharme, quitándole el antirrobo a la Garbí 750, vi que el dueño de la Frontera hacía lo mismo. Un poco de charla típica ("yo corrí con una Mk 11", "yo tengo dos, una mejor que esta") y le pido que me deje probar el arrancarla, por los viejos tiempos. Comienza a comentar que si estas Bultaco arrancan mal, que si tengo que ir con cuidado, que si la ahogo le tendré que empujar... pero al final lo convenzo.

-"Tienes que buscar así con la palanca, o no la arrancarás"
-"Sí, sí, recuerda que tuve una"

Acerco la mano al carburador, buscando la segunda posición del starter, pero insiste en que no lo haga, que si no se ahoga.

Busco compresión como siempre hice, y comienza a decir no sé qué de que así no arrancará... bufff... que pesado. Hay gente que nos mira.

Una patada, de arriba abajo, como siempre. No arranca, claro... es una Bultaco. La compresión está bastante floja, la verdad. Vuelve a comentar que así no la arrancaré. Hay más gente mirando, sobre todo veteranos de los que tienen motos expuestas.

Segunda patada... y la moto arranca, por supuesto, ante la estupefacción del dueño y la sonrisa cómplice de un par de señores mayores... los mismos que cabeceaban cuando me decía el dueño que así no arrancaba. Unos toques de gas suave -está un poco ahogada- hasta que aclara la voz y deja de tirar mucho humo azul por el escape, la hago subir de vueltas en el típico "arriba-abajo" con el que se calienta un dos tiempos y le paso el manillar al propietario.
-"Esto no lo había visto yo en mi vida"
-"Ya te dije que había tenido una... y yo era el que arrancaba muchas de las motos del paddock cuando corrí... siempre a la tercera"



Como podéis imaginar, volví muy contento a mi casa... y ni siquiera la Garbí, que no quiso arrancar sin starter y provocó risitas entre un grupo de jovencitos, me quitó la sonrisa de la cara... :-D




"A de plata" sigue aquí: 40- Aquel viaje en Febrero...





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