15 septiembre 2018

CON EL "A DE PLATA" EN EL BOLSILLO. 64- A rodar... por el gusto de hacerlo (y parte dos)

Miré un día la fecha del carnet de conducir, y me di cuenta que hace más de unos larguísimos veinticinco años que aprobé el permiso importante, "el de moto", el A (en aquella época, A2). Así que me he propuesto daros un poco la brasa y contaros manías y anécdotas que me han ocurrido durante este tiempo. ¿Hasta cuando?... no lo sé, según me vaya acordando (algo difícil con este cerebro cada día más reblandecido que tengo)... o cuando digáis basta...

64- A rodar... por el gusto de hacerlo (y parte dos)
Venga, más movimiento. Me sorprende lo bien que han dejado la CV-345 camino de Titaguas, de buen recuerdo para mí al haber hecho de joven algunas acampadas por la zona. La verdad es que en el cruce con la CV-35 me llama la atención poderosamente el cartel "Ademuz 46 kms" porque la verdad es que la carretera es muy bella, una gozada yendo en moto. Pero mi idea no era alejarme tanto de Valencia sino "rodearla", por lo que sigo el planteamiento original y enfilo en sentido decreciente, hacia Tuejar, pasando por el Alto de la Montalbana. De "el pueblo de la mosca" como le llamaba un amigo (y donde debéis visitar Fuente Azud) enfilo por la reviradísima CV-390, que me llevará al embalse de Benagéber


Benagéber es conocido en la provincia por el espectacular embalse que inició su construcción la República en 1933 y el dictador Franco inauguró en 1955 (de ahí que durante décadas se le conociera como "embalse del Generalísimo"). Por culpa de la presa el pueblo original quedó cubierto por el agua y se creó uno nuevo a unos kilómetros del embalse,
además de dos más cerca de Valencia ciudad (San Antonio y San Isidro de Benagéber). No sólo te recomiendo que recorras la obra, una maravilla de piedra e ingeniería, también el pueblo de trabajadores que se hizo para ellos, donde hubo hasta escuela.
Veintiocho años separan esta foto de hoy... pero el sitio, el mismo


Primera y continuamos por la CV-390, otra de las "clásicas para moteros" y que para mí tiene un grato recuerdo: fue por donde salimos aquel septiembre de 1990 Javi, Fernan y yo mismo para conocer a la Peña Gripaos original, con Kami, Angelillo, Superserdo, Papi, Enrique, Jesús... y por supuesto a Voro y Eva (a Voro, con -mucho- pelo lo podéis ver en la foto de 1990, a la izquierda 😁 ). Lo triste es que se me pasó poner gasolina en Tuejar, y por aquí no hay nada. Yo quería haber ido por la CV-391 a hacer Casas de Medina-Villar de Tejas-Villar de Olmos hacia Requena, pero al final tuve que ir a Utiel a repostar. No hay problema: aprovecho que la antigua N-III sigue entera por esa zona y, después de pasar por San Antonio, llegar a Requena, donde hago la travesía buscando el desvío a la CV-395.


Tocaba gozar la maravillosa carretera que llega a Chera y, una vez atravesado el pueblo, volver a cincuenta años atrás. La verdad es que si estáis cerca y no la conocéis, no debéis perderos la CV-395: tramo rápido y moderno, travesías, carreteras estrechas y de asfalto dudoso, una maravillosa zona de profundos barrancos, un mirador magnífico y una bajada muy divertida y bien asfaltada. Entre medias el embalse de Buseo y Sot de Chera, que te recibe con esa pared de piedra tan particular. Sí, podía haber continuado por la misma hacia Vanacloig y coger de nuevo la CV-35... pero Chulilla me esperaba.

Chulilla. Fotografía de Tobias Maschler (Plochingen, Germany)
Chulilla es otra de esas pequeñas joyas que encuentras viajando por esta zona de Los Serranos. Un pueblo pequeño, a ambos lados de un barranco y con un bello castillo árabe del que se conservan murallas y torres. Si es bonito visto desde la CV-395, si vienes por la CV-394 desde Losa del Obispo vas a quedarte maravillado por el magnífico cañón por donde se despliega el pueblo. La verdad es que tiene un aire de tranquilidad que enamora. Hay vestigios de que en la Edad de Bronce ya hubo asentamientos aquí, e íberos, romanos y árabes vivieron a la falda de su barranco. Por cierto, fue reconquistada por Jaime I y también fue zona de violentas batallas en las guerras Carlistas debido a su valor estratégico.

La cosa está en que había pasado bastantes veces por la estrecha travesía (que tiene un semáforo para regular el paso, no caben dos coches) y siempre me quedé mirando las empinadas y angostas calles que bajaban hacia el río. ¿Habría alguna posibilidad de llegar al otro lado, cerca de la muralla, con la moto? Con una de turismo no me atreví hace unos años, pero con la Montesa 648... seguro que era más fácil. Así que allá que me lanzo, por estrechos callejones en los que algunos sitios malcabe un coche, en otros ni de coña. Pues bien, cada vez la cosa se complica más hasta llegar a una callejuela en la que apenas hay dos palmos por cada lado del manillar, en bajada... y acaba en unas escaleras. 

La verdad es que llevaba la Honda equivocada (con la XR 600 seguro que hubiera sido divertido) y yo estoy demasiado gordo, fondón y desentrenado en off-road, así que ni de coña me tiraba por ahí. Pero claro, la moto tampoco daba la vuelta, así que después de dos intentos en que apenas la moví un palmo y casi hiervo, me quité casco, guantes y chaqueta, me armé de valor y paciencia y a empujar. Veinte minutos después la moto estaba mirando hacia "el lado bueno"... y yo sin ganas de más aventuras. Unas fotos para inmortalizar mi ineptitud y a buscar carretera... 😅😅😅
Estrecha y en subida... a empujar marcha atrás 220 kg
Una buena sudada después... pude darle la vuelta allá arriba


Ya que estaba en la zona norte de Chulilla, decidí continuar por la CV-394 hasta Losa del Obispo. Allí, aunque el cuerpo ya me pedía casa, no pude evitar la tentación: unas fotos en la curva que antiguamente te sacaba del pueblo en dirección Ademuz. Aquella antigua C-234 tiene para mí gratos recuerdos porque era muy usada en mis años de viajes en Vespa y con los Gripaos. Era estrecha, difícil, con decenas de travesías... vamos, muy de moto. De hecho, la última salida con mi Suzuki GS 500 E fue a Ademuz. Ahora si sales temprano puedes llegar a almorzar... entonces se iba a comer y sin dormirse por el camino. Eso sí, a partir de Titaguas y, sobre todo, Aras de los Olmos la carretera está muy parecida, con mejor asfalto, eso sí. Así que, otra vez, si te pilla cerca no dudes en gozarla.


Se aproximaba el fin. La vuelta por la CV-35, al llegar a el doble carril de bajada que empieza en Casinos aun aproveché que la carretera antigua está disponible hasta Domeño. Huyendo de la autovía que me llevaría rápido a casa, me desvío en Lliria a buscar Marines Nuevo por la CV-25, de ahí a la CV-333 buscando Bétera, el "Camino de Liria" (sigue, que yo sepa, sin tener denominación oficial), CV-305 y, cruzando la A-7, la CV-32 y a casa. En total 332 kms, de las que apenas veinte de autovía, en algo más de siete horas. Lo bueno es que sí, estaba algo saturado, pero nada cansado pese al tipo de carreteras, el empujón en Chulilla, el calor de agosto y las muchas horas parando apenas para fotos y beber mucho (dos litros largos de agua y nada más que agua).



Lo mejor... que sigo aquí, feliz con mi afición, con el placer de rodar en moto, simplemente por el hecho de hacerlo. La Montesa 648 es una moto "fuera del top" pero va muy bien, fina, segura, fácil y cómoda. Sí, podría aguantarse más en frenadas, acelerar con más brío y, sobre todo, consumir menos. Pero es la que está en mi garaje ahora mismo y me vale. Y le gusta a Mari Luz, que va cómoda y confiada en su asiento. Así que a seguir disfrutando del placer del equilibrio dinámico... 

Miguel


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