31 agosto 2012

¡¡¡ Live Fast, Ride Slow !!! El ciclomotor, como modo de vida.

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Que algo está cambiando en este mundo, está claro. Nadie puede afirmar con seguridad, cuales van a ser las tendencias sociales, y en lo que nos atañe, cuales serán los gustos moteros. Pero si que parece que hay algunas tendencias que coinciden en el gusto por lo cĺasico, y la ausencia consumista, de la que tanto se ha abusado.

Esta viene de EEUU, y consiste en customizar viejos ciclomotores de los años 70, pero de manera sencilla, y claro está, económica. De hecho, en el vídeo se pueden ver Vespinos, Derbi Variant y como no, multitud de unidades japonesas que inundaron el mercado americano en esa época.



El lema de este movimiento me encanta: "Live Fast, Ride Slow", que significa vive deprisa y conduce despacio. Consiste en dejar en un segundo plano los grandes modelos de moto, para centrarse en la modestia y humildad de un ciclomotor, mas o menos personalizado. Digamos que lo importante son los amigos y el hecho de conducir con ellos, sin ánimo competitivo.

Liderando esta filosofía está Moped Army, que organiza conciertos y eventos diversos, y se dedica a customizar estos ciclomotores, y que cuenta con un catalogo enorme. Os aconsejo que visitéis la web, porque es sencillamente deliciosa.No os perdáis la galería de imágenes, porque es impresionante.

En fin, una filosofía de vida que particularmente me encandila, y que tiene la sencillez y modestia por bandera.


Fuente: Contramanillar
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1 comentario:

MiguelXR33 dijo...

Creo que una de las mejores cosas que me ha pasado en mi vida ha sido poder viajar en las carreteras de los 80 primero con un Vespino, y luego mucho más con una humilde Vespa. Aquellas Nacionales, Comarcales y Locales que atravesaban todo tipo de pueblos, con sus puentes, sus cambios de rasante, sus árboles al lado del asfalto. Y mi valerosa Vespa, dispuesta a llevarnos donde dijéramos, era el complemento perfecto para sentir aquellas sensaciones más intensamente, con su justa velocidad, sus mucho más justos frenos y su fiabilidad encomiable.

Hoy en día apenas se puede viajar así, por sitios bellos, viendo a los ancianos sentados en las puertas de sus casas, disfrutando el olor de los árboles, el sonido de los ríos. Aunque no todo está perdido... en Junio viajé a Mérida desde Valencia y recorrer la Nacional 430 de Ciudad Real a la Emérita Augusta fue magnífico, notando como retumbaban las pistonadas de mi veterana Big al pasar por los puentes de piedra o las laderas de las montañas.

En el aire queda, pero el día que la compañía adecuada esté disponible recorreremos toda la península ibérica, bordeándola despacio, por viejas carreteras ahora dejadas de lado por rápidas y monótonas autovías. Y lo haremos con motos pequeñas, tranquilas, suficientes, gozando de la ruta y de la complicidad mutua.
Sé que ese día llegará. Pronto o tarde.

MM. 88

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