19 marzo 2017

Motos feas... ¡¡¡motos MUY feas!!! 12- Buell RR 1000 y RR 1200 Battletwin


Como se suele decir, el gusto es como el culete, cada uno tiene el suyo. Está claro que algunos tienen un sentido de la estética muy refinado... y otros nada de nada. Por eso algunos "no rodarían con esa moto ni pagándoles" y otros no dudan en "decorar" la suya con los objetos y colores más horrendos. El crimen es cuando ese atropello al buen gusto no lo hace un aficionado contra su moto, sino que es la propia marca la que lo lleva a cabo, y más si es una empresa con una reputación contrastada de elegancia en sus productos.

Así que voy a hablaros durante unos capítulos sobre motos de los ochenta para acá -lo que yo más conozco- consideradas en su momento como un auténtico horror. No voy a poner las que se unieron a lo de moda en ese tiempo por formas y/o colores y hoy se ven totalmente demodé (todavía me duelen los ojos de algunas motos de pinturas "ácidas" de los 90, sobre todo Suzukis), sino las "matriculables" (no preparaciones, prototipos o concepts) que nada más presentarse en los salones ya se llevaron el premio limón a lo menos agraciado. Como, por ejemplo, ésta: 


12- Buell RR1000 y RR1200 Battletwin
Barton Phoenix 750 Four 2T de 1981
Saltemos a Estados Unidos de América, concretamente a Pittsburgh, Pennsylvania, donde en 1950 nace Erik Buell. Erik era un enamorado de la competición moto, primero en cross y luego el AMA de velocidad. Y no creáis que llevaba 125 no... no sólo corría con Ducati en el BoTT ("batalla de bicilíndricas"), también en la categoría 750 con una poderosa Yamaha TZ 750 de cuatro cilindros y dos tiempos. El problema le vino cuando consiguió, después de lograr sacarse el título de ingeniero, trabajar en Harley-Davidson ¿Era ético el correr con motos extranjeras cuando estás integrado en la marca USA por excelencia? Al final decidió dejar la competición, pero el colaborar con los americanos de Barton y su exótica Phoenix 750 Four cuatro en cuadro 2T le mantuvo cerca... tanto que al final compró el material de la marca y decidió crear la suya propia: Buell Motorcycles.


La primera Buell: la RW (Road Warrior) 750 2T de 1985
El problema de Buell fue simple: desarrolló una moto con el muy retocado por él motor 2T Barton cuando el AMA decidió sustituir la categoría por una para motos de serie, lo que en 1986 sería Superbikes. Al final sólo se produjeron dos unidades de la Buell Road Warrior 750... y así no se podía ganar dinero. La solución "fue simple": si el AMA quería motos de calle corriendo en sus circuitos, Buell se lo daría. Habló con Harley-Davidson y le vendieron una partida de motores XR1000 para lograr hacer las mínimo 50 unidades que necesitaba para ser homologada como "moto de calle de serie". Los propulsores montaban dos carburadores Dell'Orto y un escape 2en1 Supertrapp bajo el motor dando 77cv a 5.600rpm. El chasis sería un multitubular tipo Trellis inspirado en las Ducati F-1 y derivado del que el propio Erik Buell diseñó para la última Harley-Davidson XR 1000 TT Martillo de Lucifer (Lucifer's Hammer) de 1985, con el amortiguador situado bajo el motor. La horquilla era Marzocchi, el amortiguador Works Performance y los frenos de fabricación propia inspirados en material Brembo. La base, desde luego, no era mala. Se fabricaron 52 Buell RR 1000 entre 1986 y 1987, y después una partida más amplia con motores Sportster 1200, la Buell RR 1200, de 1988 a 1990. 


Buell RR 1000 Battletwin de 1986

El problema, como es normal en esta serie "Motos feas... ¡¡¡motos MUY feas!!!" es el de siempre: se le fue la mano
con el diseño exterior. 
De entrada Erik Buell decidió utilizar los moldes del frontal de las XR 1000 TT "Martillo de Lucifer" con su inmensa "pecera" desarrollada una década antes en el túnel de viento del Instituto Tecnológico de California (CalTech)... pero fue más allá en busca de un coeficiente aerodinámico que diera una gran velocidad máxima al poco competitivo motor H-D. Para ello carrozó la moto al completo (con clara inspiración Bimota DB1 y Ducati Paso), uniendo carenado, depósito (una funda del real) y un inmenso colín trasero acabado en caída y que cubría parte de la rueda trasera. Para "rematarlo" en el frontal también vemos un enorme guardabarros que cubre la mitad de la rueda delantera. Apenas hay concesiones a romper la aerodinámica en un par de tomas de aire para refrigerar las pinzas de freno en el guardabarros frontal, y dos más en los laterales del carenado. Para "acabar de arreglarlo" Buell no dudó en utilizar unos colores de guerra basados en los de Harley-Davidson: negro y naranja, separados entre sí por lineas blancas. Algo que ya vimos en el Martillo de Lucifer o en la posterior a esta Buell Harley-Davidson VR 1000.






Buell RR 1200 Battletwin de 1988
Ahora, si creéis que esta 1000 es fea... pues con la 1200 el señor Buell se lució más todavía: a la "particular" gama cromática de la primera RR se añadió el amarillo, con una conjunción de colores separando el negro del rojo con lineas curvadas que... la verdad... no sé quien dijo "adelante" con esa decoración. Un despropósito.
El chasis multitubular "Multiplanar" de Erik Buell se inspiraba en los Trellis que usaba Ducati en las F-1. Lo mejor es que ancla el -enorme- motor H-D para que aporte rigidez sin transmitir sus -muchas- vibraciones al piloto.
Detalle del amortiguador Works Performance anclado bajo el motor. Fijaros en que funciona a tracción, no a compresión



Si pensáis que he acabado con los productos ochenteros del señor Erik Buell... pues ya os digo que no. En el próximo envío seguimos con sus "también gloriosas" RS 1200 Westwind.

Continúa aquí: 

13- Buell RS 1200 Westwind









Todos mis envíos largos:  LOS ESPECIALES DE MIGUELXR33

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