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20 noviembre 2020

Motos nonatas. 10- Laverda SFC 1000 V2 (2003)


En la historia del motociclismo han existido (y existirán) muchas motos que, por un motivo u otro, no llegaron a salir a producción. Unas por diseñarse en el momento equivocado, otras por no aceptarse como económicamente viables, incluso ser el último intento de alguna marca para lograr sobrevivir. Pero que no llegaran a venderse no quiere decir que en muchos de los casos no fueran proyectos que ilusionaron a centenares, miles de aficionados, que soñaron poseerlas. Aquí algunas de ellas:

10- Laverda SFC 1000 V2 (2003)

Laverda era una marca italiana que destacó por sus motos deportivas en los setenta, pero fue otra de las que no pudo aguantar el empuje japonés cuando éstos "descubrieron cómo hacer chasis" en los ochenta. Después de un retorno fallido, en el 2000 la marca fue comprada por Aprilia, que tres años después presentó la Laverda SFC 1000.

A los mas arraigados al mundo rural el nombre Laverda os sonará, pues el creador de la marca moto en 1949, Francesco Laverda, era nieto del fundador de la empresa dedicada a material agrícola. En los setenta las Laverda deportivas, con su característico color naranja, eran muy apreciadas, tanto las Jota de 1000cc como las Montjuic de 500. También muy llamativo fue su prototipo con motor V6 longitudinal para carreras de resistencia... aunque no tuvo mucho éxito deportivo. El problema vino cuando en los 80 los japoneses comenzaron a hacer chasis que eran capaces de aguantar la superior potencia de sus motores, dejando muy tocada a marcas como Ducati o Laverda, centradas en ese nicho de mercado. Laverda intentó atacar el mercado del 125 (muy popular en Italia) y trail, pero a final de la década cerraban producción.



A mediados de los 90 Laverda, ahora en manos del magnate Francesco Tognon, volvió brevemente a la vida. Crearon motos muy deportivas y exclusivas, con el mejor material europeo de la época (Brembo, Marchesini, Weber-Marelli, Termignoni, Paoli, WP...) pero seguían utilizando el bicilíndrico paralelo de 500 creado en 1977. Sí, muy modificado durante sus 20 años, llegó a final de siglo con 745cc, refrigeración líquida y 92cv declarados, pero una simple y muchísimo mas económica Honda CBR 600 F les pasaba por encima. Vamos, que creaban lujos que lucir... y poco mas. En 1998 cesó la producción de las Formula 668 y 750 con mas pena que gloria.



Laverda SFC 1000 proto. 2003
Y llegamos al año 2000, cuando Aprilia compra Laverda. Después de unos años dubitativos donde la marca se puso en motillos chinas económicas, en los salones de finales del 2003 Laverda tuvo su propio stand y, en ellos, lucía la SFC 1000 (SFC viene de la 750 de 1971 y significaba Super Freno Competizione al equipar un potente doble tambor de cuatro zapatas delante y tener el motor preparado), un prototipo sin luces ni portamatrículas que se suponía iba a salir a producción en 2004, año en el se distribuyeron unas fotos de la moto lista para homologarse y que se iba a fabricar en una corta serie de 549 motos (las mismas que se hicieron de la SFC 750). 




Laverda SFC 1000 Limited Edition. 2004
El motor era el Rotax V-2 de 997cc (97x67'5mm) que montaban las Aprilia RSV 1000, con cárter seco, cambio de relación cerrada y 133cv declarados a 9.500rpm. El depósito de aceite discurría por debajo del propulsor de delante a atrás. El resto de la moto era un lujo de materiales: El chasis era un multitubular de acero al cromo-molibdeno soldado con TIG y unido a placas laterales de aluminio. El basculante era de aluminio, de medidas generosas, y atacaba directamente el amortiguador por el lateral izquierdo. Las suspensiones eran de lo mejorcito de la época, Ölhins multiregulables, lo mismo que las llantas Marchesini de aluminio forjado o los frenos Brembo que empezaban a ser de anclaje radial. Por toda la moto había material ligero como aluminio fresado, titanio en todo el sistema de escape o fibra de carbono. El depósito era curioso, con la caja de aire en el medio, lo que obligaba a llevar el tapón de repostaje en un lateral.




La Laverda SFC 1000 tuvo una acogida mas bien tibia, porque muchos vieron una Aprilia RSV 1000 naranja con un chasis tubular en vez de los clásicos doble viga de aluminio de la marca de Noale. El motor en V "no quedaba" en una moto con el nombre Laverda, la estética estaba un poco sobrepasada y, en general, nadie la consideró una SFC, recibiendo motes como Laprilia o la RSV fea. Además su presentación coincidió con la grave crisis económica que llevó a Aprilia a la quiebra y posterior compra por el Grupo Piaggio, que se hizo con las dos marcas y Moto Guzzi, que también pertenecía a Aprilia. Piaggio en ningún momento quiso relanzar Laverda (acababan de comprar Derbi y estaban resucitando a Gilera, mas Vespa, Aprilia, Moto Guzzi... demasiado), por lo que la Laverda SFC 1000 pasó a la lista de motos que estuvieron casi casi, pero no llegaron a las tiendas.

Fuente: Motorcycle SpecsSoy Motero 


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