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24 febrero 2011

De fondo algo de ZZ-Top, Lynyrd Skynyrd, Creedence... ¿pero con qué moto recorrerías la Ruta 66? (porque yo con una Custom no)

Route 66 por Chuck Berry o Rolling Stones o Depeche Mode... a tu gusto...


Esta mañana comentaba con un compañero de trabajo sobre cual sería nuestro viaje en moto soñado: África, Europa del Este, Australia, alguna de las dos Américas, la India...

De repente en Rock&Gol comenzó a sonar Creedence Clearwater Revival... estuvimos de acuerdo enseguida: uno de los viajes obligados sería recorrer NorteAmérica de costa a costa, la mítica Ruta 66. El viaje sería tranquilo, incluso lento, disfrutando del paisaje. Algo de equipaje, pero sin excesos. Y la moto... ¿qué moto? Porque yo con una Custom no...

Muchos de mis conocidos creen que a mi me desagradan las Custom, pero no es verdad. Me encanta ver como puede llevarse hasta la extenuación el gusto al detalle, al brillo, a la proporción. Arte con dos ruedas. Pero prácticamente siempre, aparte de temas estéticos (hay algunos que parece que perdieron el gusto y no lo encontrarán por más que lo busquen) los conceptos estéticos de las -muchas- variantes Custom chocan directamente con lo que la lógica de la dinámica dicta que debe ser una motocicleta: Motores bicilíndricos en V de mucha cilindrada y carrera larguísima, muchos de ellos con el cilindro trasero abrasado por no llevar refrigeración líquida. Cajas de cambios independientes que reciben la potencia a traves de largas cadenas triplex. Chasis con direcciones absurdamente abiertas, y suspensiones traseras que rozan la ausencia. Inexplicables diferencias de neumáticos anchos y anchísimos con llantas pequeñas atrás, finas con llantas gigantes o gordas con llantas pequeñas delante. Frenos que no es indispensable que frenen. Todo por el fin último: la estética.

Claro, cuando hablamos que el propietario es un Customer de verdad, que lo vive aun a sabiendas de sus incongruencias, que tiene claro que el ir en contra de la lógica supone problemas de manejabilidad o frenado, que prefiere padecer una postura imposible, que lo da todo por la estética... me quito el sombrero ante él. Un motorista de principios. Otro hermano que se moja, que padece el frío o el calor abrasador... de la forma que le gusta.

Eso sí, yo al que no entiendo es el que se compra una Custom "porque así no corro". Yo tengo claro que es más peligroso entrar en una curva a 80 con un viejo Seat 600 que a 120 con un coche moderno. Y de las Custom opino igual: puede ser peligroso intentar circular a velocidades normales (para una moto normal) al ser más torpes, más pesadas y con menos frenos... y eso estos "Customers de bar" no lo entienden. Buscan la estética, sin tener claro qué conlleva eso.
Pero bueno, esa es mi opinión. No pretendo tener razón.

Por cierto, mi compañero de trabajo iría a la Ruta 66 no con su pequeño scooter, sino con una gran Trail-turismo con defensas y maletas de aluminio... Otro influido por la estética, me temo.

Y yo... para ir despacio una moto de postura correcta, sin carenado (quizá una pantalla), que suene bonita y que sea original... por un momento pensé en una Buell Ulisses con una pegatina que pusiera "que tontos estáis al haber cerrado Buell".
Pero como me hago mayor, creo que elegiría una Triumph Bonneville 900. Escuchar sus pistonadas y gozar su imagen en la terraza de un bar. Y que me provoque una sonrisa al llegar a una zona de curvas.


¿Y tú con cual irías? (contestaciones aquí)

M.

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