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10 abril 2013

La delgada línea

Cuanto más leo, investigo y estudio sobre el asunto, más dudas me asaltan.

En esa situación me he ido encontrando últimamente, durante más de dos meses ya. Desde que decidí pasar página e intentar vender la Minigixxer, ya empecé a dar vueltas a la cabeza: ¿qué moto sería la siguiente en habitar mi garaje?

Porque si algo tengo claro es que sin moto no me quedo, oigan, no mientras pueda. Pero hay que cambiar el chip. El circuito pasó al olvido, la carretera ídem de ídem, vista la persecución atroz de la que somos objeto por parte de la malamérita. Intentaré no entrar en lo del acoso y derribo.

Siempre me gustó el Dakar, me gustaba cuando lo manejaba Thierry Sabine, y también tras su triste y accidentado fallecimiento. Me gustó en Africa y tambíen me gusta ahora, en América. Porque me gusta mucho, muchísimo, lo de viajar en plan aventura, navegar, atravesar todo tipo de parajes con una máquina capaz de desenvolverse bien en casi cualquier circunstancia.



Vale, cuidado, yo no quiero hacer el Dakar, ni ningún otro raid similar. Nunca participé en carreras ni competición alguna. No va conmigo. Yo monto en moto para disfrutar, y no sólo del placer de montar en moto en sí, sino de todo lo demás que lleva anejo. Ver, descubrir, cambiar de aires, desconectar.

Y aparece el trail. Ahhh, el trail, ese ambiguo término.

Y hablo con unos y con otros, y participo en foros temáticos, y leo montones de artículos, crónicas de viajes, libros, y observo y aprendo. Porque adquirir una moto hoy día es un acto arriesgado, quizá una temeridad. Y hay que ir con pies de plomo para no equivocarse. Lo más importante, lo que hay que tener claro es ¿qué se va a hacer con esa moto? ¿con quién vas a ir? ¿hasta dónde vas a ser capaz de aventurarte?


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Y aparecen opiniones encontradas, y unos recomiendan potencia aunque acarrees más peso, y otros aconsejan la facilidad de manejo de las monocilíndricas. Unos hablan de motos modernas, con electrónica, bonitas y caras, y otros me llaman la atención sobre motos ligeras, de carburador, sin nada que se pueda romper en las frecuentes y posibles caidas en lo marrón (sí, suena mal, lo marrón, pero en los foros traileros se llama insistentemente así al fuera carretera).



Directamente, hay quien hace trail con motos de enduro puro y duro, motos de 400 ó 450 cc, muy ligeras y suficientemente potentes para el campo, pero evidentemente incómodas para más de 20 ó 30 km por carreteras, y al límite de las prestaciones mínimas para adelantar dignamente o acometer un largo viaje cargado de equipaje. Y veo las crónicas y fotos de las "quedadas" de los traileros, y me confundo, y me lío, y me hundo en mis pensamientos. ¿De qué estamos hablando? ¿Qué estamos haciendo?
Gente que acude a una ruta TRAIL con las motos cargadas en carritos!!!! Para no gastar los tacos de las ruedas, dicen, por falta de autonomía, espetan, por incómodas, aseguran...
Señores, redefinamos el concepto. Esto no puede ser. Ustedes lo que son es unos endureros frustrados, que a los 40 ó 50 tacos deciden que el campo a través les mola mucho, pero no son capaces de seguir el ritmo de los endureros de verdad, y vienen a fastidiar a aquellos que sólo quieren hacer una travesía facilona por unas pistas asequibles, incitándoles a pasar por trialeras o acometer vadeos.
No, oiga, no. No hay que mezclar, en la mezcla está el demonio.


Hace poco leí y vi fotos de una multitudinaria excursión aprovechando estas lluvias (sí, parece que el barro gusta), de un club de motos trail de reputado prestigio. Lo descubrí un día investigando los variados foros sobre este tema. Pero eso no es un foro, cuidao, es un club en toda regla, no se puede acudir a sus quedadas sin ser socio o haber recibido una invitación de la plana mayor, y hay que cumplir ciertos requisitos... Pues allí iba todo tipo de piloto y/o moto: vespas con guardabarros recortados y ruedas de tacos, motos de enduro de 250 y 400, trail medias monocilíndricas de 650, y maxitrails gordacas de 800 y 1200 cc. ¿Cómo hacer algo asequible para todos? Obviamente, con un grupo grande no hay problema, es fácil sacar de un atolladero a la vacaburra más pesada. Pero, ¿es eso el nuevo concepto de trail? ¿hay que ir en grupos numerosos y variopintos para hacer trail?
¡Cuidado! No se me entienda mal: esto no es una crítica hacia ese club ni a ningún otro. Cada cual que haga lo que quiera, y yo, como Marx (Groucho, no el otro), nunca formaré parte de un club que me admita como socio...
Es simplemente un ejemplo de lo que iba contando, la sublimación del concepto pervertido.
Y como consecuencia, aparecen nuevos géneros y nichos, y claro, motocicles supuestamente enfocadas a esas nuevas categorías: endutrail, trail light, trail aventura, trail de asfalto...


Definitivamente, ese no es mi concepto.

Sigo investigando, estudiando, mirando desde el anonimato de la pantalla de mi laptop. Voy perfilando mi idea de moto aventurera, viajera, semicampera o semicarretera, 50/50. Y desde luego no es una moto de enduro disfrazada, ni tampoco una gorda, eso lo tengo claro.
Y es que, claro, cada uno tiene su concepto y no tiene porqué coincidir con el del vecino. Siempre pasa, con todo. Pasa con el fútbol, con la religión, con el punto de cruz, ¿por qué no iba a ocurrir con el trail?
¿Ein?

4 comentarios:

Voro dijo...

Excelente artículo y excelente reflexión, amigo Pedro Manuel L.

Te puedo comentar algo acerca de tres motos que he tenido la oportunidad de probar, tras ser usuarioo, hace tiempo, de dos extraordinarias Cagiva Elefant, una Suzuki Djebel 600, y una Honda XR 600.....

La primera de ellas es la BMW R1200 GS, y te puedo decir que es una gran moto, pero la veo excesiva, comparada con mis dos favoritas, que no son otras que las 800 de BMW y Triumph.

Creo que en esa cilindrada, que ahora se llama media, esta lo mejor del Trail aventurero.
Por relación calidad/precio/prestaciones creo que son las mas acertadas.
La BMW me gusto mucho, pero hay que gastarse mas dinero para que esté igual de equipada que la Triumph, es mas ágil y el motor es mas rotundo en bajos, quizá mira mejor al campo que la británica.
Pero la que me ha conquistado es la Triumph 800 XC. Es mas afelpada ruteando y tiene un punto mas rabia arriba. Es suave, dócil y el motor es aprovechable en toda su gama de revoluciones. Su carácter es casi eléctrico, y mantiene intacta la robustez de los motores TRI de Triumph.

De todas formas, seguro que tanto en BMW como en Triumph, tienen unidades de prueba para que puedas valorarlas y hacerte una idea mas concreta del enfoque de cada una.

Pero lo principal, es felicitarte por saber expresar esa duda que todos los moteros de bien hemos experimentado en alguna ocasión.

MiguelXR33 dijo...

¿Qué quieres que te diga? Un debut notable... yo no me presenté mejor. Bienvenido Trompetas del Infierno ... ya estás aquí, espero que te sientas en casa.

M.

Trompetas del Infierno dijo...

Gracias por los saludos y bienvenidas, aunque no creo que sea para tanto...
Espero poder contribuir en la medida de mis modestas capacidades con algunos "artículos" de corte metafísico-motociclista.
Gracias de nuevo.

Anónimo dijo...

muy buen comentario y ademas totalmente de acuerdo contigo.las verdaderas trail deben tener la capacidad de 50/50, como antes, tengo 60 años y en mi epoca se viajaba se hacia ruta y montaña con una humilde 250 2 tiempos y llegabas al fin del mundo.saludos de el pavosaurio desde Venezuela.

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