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23 marzo 2022

Novedades 2022. Royal Enfield Scram 411: reinventando la moto simple ¡y divertida!

Si pensamos qué es una motocicleta, lo primero que veremos en nuestro cerebro son dos ruedas, un motor entre ellas, un depósito encima, un manillar y un asiento. Y así es la nueva Royal Enfield Scram 411, una moto muy sencilla en su concepto, en sus componentes y en su realización. Pero que también pretende ser divertida, fácil, ágil y muy válida.



Esa base conocida...
Como se ve claro, la Royal Enfield Scram 411 2022 está basada en la Himalayan 410... tanto es así que sigue manteniendo su nombre en pequeño. El motor es el mismo sencillo monocilíndrico refrigerado por aire y aceite, dos válvulas, un árbol de levas en cabeza, 411 cc y carrera muy larga (78 x 86 mm). Con esta arquitectura su potencia máxima no va a ser muy alta, 24'3 cv a apenas 6.500 rpm, pero su par motor sí va a ser generoso, 32 Nm a 4.250 rpm. Por tanto, nada de subirlo a tope de vueltas, es más de usar el medio régimen para conseguir lo mejor de él. Equipa un árbol de equilibrado para mitigar sus vibraciones y el cambio es de cinco relaciones. El escape es el mismo de la Himalayan.

El chasis también es similar al de la Himalayan, desarrollado por Harris Performance en Reino Unido. Es un simple doble cuna en tubo de acero, con el basculante trasero en el mismo material. La suspensión trasera tampoco cambia, con un monoamortiguador que es accionado por bieletas, con un recorrido de 180 mm para la misma rueda, de 17" y radios, equipada con un neumático 120/90-17. 


Diferencias que cambian el carácter
Delante sí vemos cambios, los únicos e importantes, porque harán que la moto tenga un planteamiento más de asfalto que el montañero de la Himalayan: la horquilla, convencional y de 41 mmø, reduce su recorrido de 200 a 190 mm, mientras que la llanta pasa de 21 a 19", equipando un neumático un poco más ancho de 100/90-19. Ambas gomas son similares a las originales de la Himalayan, unas CEAT Gripp XL. Los frenos también son los mismos, un disco delantero de 300 mmø mordido por pinza de doble pistón flotante y un disco de 240 mmø mordido por una pinza flotante monopistón atrás. Ambos están controlados por un ABS Bosch de dos canales, pero en este caso no se puede desconectar.


En cuanto a la estética, pese a utilizar muchas piezas similares, han intentado darle un claro aspecto diferenciador. De entrada desaparece la araña exterior junto a la pantalla. Ahora el faro, similar, va anclado a la horquilla de forma clásica, junto a los relojes, y el conjunto lo cubre una carcasa plástica. El depósito, el mismo, sigue con sus 15 litros de capacidad, pero ahora tiene unas pequeñas tapas laterales que le protegerán en pequeñas caídas. El asiento sí es enteramente nuevo, ahora de una pieza y con un agradable diseño del forro. Sigue teniendo las dos plazas muy marcadas, pero al equipar la misma suspensión y llanta trasera que la Himalayan, apenas cambia su altura de 800 a 795 mm declarados. Aun así, bajita. Detrás de él vemos que la pequeña parrilla pasa a convertirse en un asa para el pasajero. El guardabarros trasero tiene un diseño similar pero es algo más horizontal, mientras que delante los dos guardabarros pasan a uno pegado a la rueda.



Refiriéndonos al puesto de conducción, los puños del manillar parecen ir situados más bajos. El cuadro de relojes los hereda de los que vimos en la Meteor 350 y consta de una esfera principal, más grande y a la izquierda, que equipa el velocímetro, abajo los testigos obligatorios, y en su interior una pantalla digital con parciales, hora y demás. A su derecha está el Tripper Navigator de Royal Enfield, un sistema de navegación 'paso a paso' vinculado al Google Maps del móvil (ver vídeo). El peso será un poco más bajo que el de la Himalayan, aunque no especificado (declaran 185 sin gasolina para la Scram, 199 kg en orden de marcha en la Himalayan).


¿Una futura superventas?
La estética tiende a colores desenfadados, con los que atraer a una clientela joven. Los base combinan el depósito gris metálico 'gun grey' con los protectores del motor, adhesivos en las tapas laterales y en las llantas amarillo grafito, rojo grafito o azul grafito. Con estas combinaciones costará 4.989 euros. A 5.189 euros saldrán las versiones bicolor de adhesivos específicos, combinando en una el rojo y blanco con detalles negros, y en otra el gris y negro con detalles azul grafito. Estarán en las tiendas a partir de abril de este año.



La Royal Enfield Himalayan 410 pierde el toque trail campero de la llanta delantera de 21" y su guardabarros alto, su toque aventurero con las defensas y la pantalla, para desdoblarse con la Royal Enfield Scram 411, una moto más urbanita, más dinámica, más juvenil, más alegre en general. Ya no parece tan robusta, tan 'de batalla' como la Himalayan, se convierte en algo de apariencia más divertida y ligera. Una moto sin duda para usar todos los días en tus desplazamientos urbanos, en carreteras con muchas curvas por delante y, por qué no, también para jugar en pistas y caminos. Y siempre con su simplicidad por bandera. Huele a superventas... 






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