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02 diciembre 2020

Motos nonatas. 12- Husqvarna Baja 650 (2012)


En la historia del motociclismo han existido (y existirán) muchas motos que, por un motivo u otro, no llegaron a salir a producción. Unas por diseñarse en el momento equivocado, otras por no aceptarse como económicamente viables, incluso ser el último intento de alguna marca para lograr sobrevivir. Pero que no llegaran a venderse no quiere decir que en muchos de los casos no fueran proyectos que ilusionaron a centenares, miles de aficionados, que soñaron poseerlas. Aquí algunas de ellas:

12- Husqvarna Baja 650 (2012)
Corría el 2007 cuando Husqvarna, durante dos décadas perteneciente al grupo Cagiva, pasaba a manos de BMW. Lo primero que hizo la marca alemana fue abandonar prácticamente toda la producción husky (apenas se salvaron las motos de dos tiempos) para incorporar la suya propia. Las motos de enduro de BMW (G 450) pasaron a ser Husqvarna, adaptándose también para cross y supermoto. Al poco comenzaron a salir prototipos y luego alguna moto real basadas en las BMW G 650 y F 800 R con la H coronada en el depósito. Una de ellas, después de dos concept, fue la Husqvarna Baja 650.


Husqvarna Moab 650 concept
Era noviembre de 2011 cuando Husqvarna presentó en los salones el prototipo Moab 650. La base era la BMW G 650, con el motor monocilíndrico de origen Rotax y el chasis de tubo de acero que tantas alegrías dieron y dan a miles de propietarios de F y G 650 GS. Las llantas eran de 17", de radios, con medidas cercanas a las supermoto, lo mismo que las cortas suspensiones. El guardabarros delantero era bajo y lucía una estética inspirada en las Husqvarna CR 250 y 400 que causaron furor en EE.UU. en los setenta, pero en moderno, quizás demasiado moderno, con esos portanúmeros laterales chorreantes que parecían sacados de un cuadro de Picasso. Era una moto que a unos parecía hermosa y otros horrible... llamó la atención, que para eso son los concept.




Husqvarna Baja 650 concept
Apenas dos meses después, en enero de 2012, surgía un nuevo prototipo claramente basado en la Moab: la Husqvarna Baja 650. Aquí veíamos unas suspensiones bastante mas largas (no hubieron datos, sobre los 170-200 mm) y unas llantas menos anchas y mas traileras, las mismas de las BMW F y G 650 GS mono... porque realmente venía de ahí. Mirando un poco veías que era la trail alemana con la misma estética de la Moab, cosa que no era nada malo, desde luego: una trail básica, muy probada y con una estética totalmente personal. Eso sí, seguía siendo un concept, tal como demostraba su original (y poco práctica) iluminación o su falta de elementos obligatorios para matriculación.



Husqvarna Baja 650, prototipo pre-serie
En noviembre de ese 2012, un año después de la Moab, Husqvarna presentaba en los salones una Baja 650 que ya tenía aspecto de ser matriculable: a la Baja concept de enero añadieron un faro redondo clásico, intermitentes, luz trasera, portamatrículas, velocímetro, doble escape cerrado... Eso, unido a que ya se habían presentado las versiones definitivas de las Husqvarna TR 650 Terra (versión todoterrenera) y la TR 650 Strada (versión trail asfalto), todo basado directamente en las BMW G 650 GS y GS Dakar, con las que la Baja 650 también compartía base y la mayoría de los componentes, hicieron pensar que BMW iba a dar luz verde a su producción. 

La Husqvarna Baja 650 compartía muchos componentes con la TR 650 Terra, que sí llegó a salir a la venta... por lo que se esperaba que pasara lo mismo con la trail-vintage


Pero no fue así. En enero surgió la noticia de que Stefan Pierer, dueño de fábricas como KTM, Husaberg, WP, Pankl o la empresa de diseño Kiska, compraba la marca Husqvarna. Y esta vez de lo producido en Italia no quisieron ni un tornillo: Pierer sustituyó el nombre de Husaberg por el de Husqvarna, cambiaron los colores y listo, toda la producción se quedó en Austria. De las Husky blancas y rojas con base BMW apenas se pudo disfrutar en la calle de la Nuda 900 y de las TR 650 durante unos meses, quedándose el prototipo Baja 650 sin llegar a producción. Una pena porque hubiera abierto un mercado trail-vintage que hubiera sido muy interesante.


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