El protagonista de esta historia es Emile Leray, y los hechos datan del año 1993.

Hizo recuento de sus recursos, y tenia comida y bebida para ocho días. Ni corto ni perezoso, ideo la forma de salir de la situación en que se encontraba. Casi sin herramientas, pero con mucho ingenio, comenzó a desmontar el veterano Citroen para convertirlo en algo que le permitiera circular, y salir de allí. Vio que con las piezas que tenia solo tenia dos ruedas en buen estado. Así pues.... lo único que podía hacer con aquello, era una moto. Se puso manos a la obra.
Con una sierra, una llave inglesa, y poco mas, comienza a dar forma a su proyecto, trabajando en el amanecer y atardecer, y protegiéndose del calor y del frío del desierto, en la carrocería de su Citroen, depositada en el suelo.
Las imágenes hablan por si solas. Imaginad la complejidad de la transformación.
La mayor dificultad no estribaba en la dirección, si no en la transmisión. Asunto que solucionó, utilizando el ejemplo de una Velosolex. Es decir, aplicando un rodillo contra la rueda, transmitiendo la potencia, por fricción.

La moto la dejó en Marruecos, pero volvió a por ella. Fue el centro de atención, tanto de los aficionados al mítico 2CV, como de los motards franceses. Fue expuesta en numerosos lugares, y admirada por todos cuantos la vieron.
Una aventura apasionante, de un aventurero de los que no se asustan ante las adversidades. Con ingenio y paciencia, resolvió una situación que para muchos hubiera resultado imposible.
El relato completo, escrito por el propio protagonista, lo podéis leer traducido con Google Translator, AQUÍ.
Fuente: Bikes in the Fast Lane, Chameau D'acier
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