02 septiembre 2018

Las anécdotas de mis amigotes de las motos -16 David A.


A David A. (hermano de Toni) lo conozco desde 1999, cuando tuvimos Voro y yo la buena idea de ir a ver una carrera de cross clásicas a Yátova. Ahí, al finalizar una de las mangas, vi a un piloto que, afectado por "popeyosis" (inflamación de los antebrazos que te impide cerrar las manos) no podía volver a la explanada que hacía de boxes. Así que me ofrecí a coger su Bultaco y llevarlo allí. Luego, un par de años después, con decenas de cenas y charlas, hasta hicimos un viaje juntos a una carrera (pobrecito, con mi cháchara sobre canciones de Iron Maiden que sonaban a todo volumen)... en la que, aunque yo ya llevaba varias y él se había retirado, me sacó un mundo en ambas mangas sin problemas. Vamos, que es amigo, buen amigo, tanto que hasta me eligió para probar la BMW que ahora posee... y que le ha llevado de vacaciones por España, viendo entre otras maravillas la carrera de la Bañeza 2018:


16- Bañeza 2018... la carrera. Por David A. (con galería de fotos y vídeo)
Aprovechando nuestro viaje motero anual, que este año lo hemos hecho recorriendo las montañas que hay entre León y Asturias, hemos podido acudir a ver las carreras de La Bañeza. 

A mí me apetecía bastante acudir a conocer estas míticas carreras y mi hermano, que ha estado participando durante bastantes años en carreras de motos clásicas con sus Ducati monocilíndricas, quería reencontrarse con sus amigos de las carreras. Así que la ocasión era fantástica para poder compartir este día desde dentro, junto a las personas que forman este pequeño Circo de las carreras de clásicas.

El ambiente en el pueblo es increíble, dicen que unas 50.000 personas, pero en la trastienda se vive, y se huele, el ambiente de carreras de antaño. Mucha camaradería y cachondeo entre ellos y, por supuesto, todo abierto para poder curiosear, charlar y lo que se tercie con ellos. Muchos de los pilotos tienen ya cierta edad y arrastran décadas de carreras en sus espaldas por lo que es una gozada poder escuchar sus anécdotas… o las de sus mujeres. Como muestra una de ellas estuvo encantadora, ofreciéndonos una quesada para tomar de postre y contando alguna batallita de cuando recorrían los circuitos de toda España en caravana, allá por los 80.

Y luego está lo de enroscarle a las motos por dentro de un pueblo… una locura. Mi hermano me comentó que aunque el desarrollo que usaba era supercorto, podían hacer puntas de 150 con las monocilíndricas. Al final del GP, nos dimos una vuelta al circuito mientras me comentaba mi hermano y me recordaba a cuando yo iba por la ciudad con el Vespino completamente enroscado. Sólo de oírle, se notaba lo que disfrutó corriendo allí.

Esto es lo que yo viví en la mañana del domingo de carreras, pero hay ambientes para todos los gustos. El pueblo está en fiestas durante esa semana y hay un montón de acampadas, por lo
que también se puede vivir el GP desde un punto de vista más festero.

En fin, muy buen ambiente en un evento muy recomendable.









David.

2 comentarios:

Antonio Liria dijo...

Esta también fue para mi la primera vez en La Bañeza y casualidades de la vida, salgo al fondo en el video de la salida de 4T.😁
Este año tambien he podido estar en Pingüinos y Jerez, pero el ambiente motero que hay allí es especial.

MiguelXR33 dijo...

Joer que casualidad :-)

La verdad es que las carreras urbanas son preciosas, el ambiente es inigualable. Además el buen rollo de la gente de las clásicas se nota en ellos. Una gozada sin duda.

Los 10 artículos mas leídos en el último mes.