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29 julio 2022

La re-lectura del verano. Motos y coches, compartiendo motores. 6- Van Veen OCR 1000 (9-12-12)

Los motores de coche y moto ha estado siempre cerca, pero en pocos momentos se han cruzado realmente. El motivo es que la mayoría de las veces los objetivos, y la forma de conseguirlos, suelen ser distintos. Pero eso no quiere decir que no hayan habido valientes que se hayan atrevido a mezclar ambos mundos... y no sólo han sido las motos las que han equipado motores de coche.

6- Van Veen OCR 1000 (1976)
Después de un paseo por el Siglo XXI con la EVA Track T-800, volvemos otra vez a la década de los 70. En ella nos encontramos con el holandés Henk Van Veen, distribuidor de la marca alemana Kreidler en los Países Bajos y que ayudó a ganar a su compatriota Henk van Kessel el título mundial de 50 cc de 1972.

Si el señor Van Veen decidió hacer su propia motocicleta no fue buscando crear una cuatro cilindros con la que poder plantar cara a los japoneses como hicieron Münch o Grandis... Van Veen lo que quería era hacer la mejor moto del mundo: la moto perfecta. Viendo que en Kreidler, una marca muy centrada en las motocicletas de pequeña cilindrada, no iban a atreverse, se decidió a hacerlo personalmente, a crear la Van Veen OCR 1000. Así que buscó lo mejor que había en el momento: El chasis lo diseñó Jaap Voskamp, que ya había hecho los de las Kreidler 50 campeonas del Mundo (y que luego diseñó para Huvo-Casal y Morbidelli). Las suspensiones eran tope de gama de Koni y los frenos Brembo. La caja de cambios y los ejes de transmisión los hicieron en Porsche. Y luego estaba el motor: un Wankel o rotativo.


Van Veen buscaba un propulsor que fuera potente... y original. Las marcas japonesas estaban empezando a producir masivamente el cuatro cilindros en linea, por lo que debía probar otra cosa. Y lo más novedoso de ese inicio de los 70 fue el motor rotativo Wankel, por lo que miró al sector del automóvil. Los primeros prototipos que presentó en 1972 instalaban en chasis Moto Guzzi motores Mazda 10A, pero la Van Veen OCR que se produjo en 1976 llevaba un motor de doble rotor y 996 cc fabricado por Comotor para Audi-NSU y Citröen. Daba 100 cv a 6500 rpm y, como buen rotativo, su tamaño era muy compacto para la época.




La moto la podéis ver: era sumamente bella, incluso siguiendo los patrones actuales, porque no tenía nada exagerado, nada sobresalía como sí ocurría en la Münch o Shifty. Se declaraban 240 km/h de velocidad punta, aunque realmente apenas alcanzaba los 220 km/h, no pretendía ser una deportiva con sus 291 kg. El problema de la OCR 1000 fue simple: Van Veen se negó en redondo a intentar hacer un producto barato. Él lo que quería era fabricar la moto más exclusiva, la mejor, y no miraba en precios. Así que no se sabe cuantas hizo de 1976 a 1979 -rondaría las treinta-, pero sí que eran sumamente caras para la época debido a su fabricación prácticamente artesanal. Eso fue lo que le daba valor... y lo que se lo sigue dando, llegándose a subastar una de ellas en Christie's por casi 30.000€ en 2005.






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Artículo revisado (ortografía, datos, fotos, maquetación) en julio de 2022.

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