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06 marzo 2015

El extraño caso de una batería de moto que os sobrevivirá, y seguirá arrancando vuestras motos, porque es eternaaaaa....

De un tiempo a esta parte, siempre sigo el mismo ritual. Avanzo dubitativo hacia el garaje (como no lo tengo cerca de casa, me da tiempo a pensar) y me acerco mirando fijamente el "costillar" de mi veterana Yamaha FZS 600 Fazer, con cariño, admiración y..... gratitud. Buena servicial y poderosa. ¡¡¡Grande!!!

Como digo en la entradilla, me acerco con la llave de contacto por delante, cogida con los dedos pulgar e índice de la mano, y alargando el brazo para introducirla en su ranura y girarla. No porque me vaya a morder, o por miedo a la electrocución, sino todo lo contrario. Por miedo a que haga..... nada.

Como ya decía, y como soy un poco pesado lo he dicho muchas veces, mi moto es una excelente Yamaha FZS 600 Fazer del 2002, comprada en un tórrido Agosto y ya al final de su vida comercial. Amarilla, chillona y descarada, ha matado gigantes, ha sabido rendirse a ellos, ha cometido errores .... la verdad es que ha hecho de todo, y siempre bien. Algo que no se puede decir del descerebrado y un poco torpe (a veces) que va montado en ella.
La quiero.... y todo motero de bien debería hacer lo mismo: querer a su moto. Todas tienen su personalidad, sus virtudes y sus defectos, pero siempre nos ofrecen honestidad y servicio. Jamas he visto que sean electrodomésticos, centrifugando  a 12000 rpm. Siempre he creído que son algo mas, algo que trasciende a su naturaleza mecánica.

Pero en fin, al lío que comienzo a divagar (una vez mas) con mis historietas de abuelo Cebolleta. Hoy quiero hablar de un elemento que siempre da dolores de cabeza a los que como yo, utilizan la moto de manera intermitente, que es la batería.
Las baterías de moto debido a su pequeño tamaño, y por lo tanto amperaje, son muy sensibles a los periodos de inactividad ya que debido a poca capacidad, cualquier perdida supone que no tendrá fuerza para mover el motor de arranque.
También debido a su pequeño tamaño, su vida suele ser muy corta ya que esta sometida a continuos ciclos de carga-descarga, combinada con largos periodos de descarga lenta.

Y bien, ahora uniremos los dos párrafos anteriores para comentaros mi caso, mejor dicho el de mi moto, que aún disfruta de su batería original que data del 2002. Cierto.... tiene 13 años, y lo mejor de todo es que aún sigue en buena forma, no la mejor, pero aún es útil. Realmente increíble.
No ha necesitado recargas extra, ni empujones... A veces ha arrancado con el último álito de de vida, con el típico gñ,gñ,gñ,gñññññ ñ ñ ñ  ñ  ñ.....ñ... rooooooo (como un dulce gatito)

La "elementa" de la que hablamos es una GS GT12B-4 de gel, que está acompañada de un sistema de carga casi perfecto, como no podía ser de otra forma.

Si tenéis esta batería en vuestras motos, desconfiad de ella porque os engañaaaa. Todo indica que expirará antes que vosotros, pero no.... os sobrevivirá y seguirá arrancando vuestras motos mientras que la curva del cable rojo del positivo, dibuja una curva que se asemeja a una sonrisa.... siniestra y macabra, pero eso si, siempre presente.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me siento completamente identificado, a mi SV650 le ha durado la bateria 13 años tambien y la cambié el mes pasado por precaucion porque notaba que ya no arrancaba con la misma fuerza que antes (pero arrancaba sin problemas). Por otra parte en 13 años ya debe estar amortizada xD

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