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02 enero 2011

Las anécdotas de mis amigotes de las motos -7- Camelot y Papallama.


De Camelot ya hablé en su primer envío (el quinto de esta serie), sólo voy a enfatizar su pasión por La Guerra de las Galaxias... con unas cuantas fotos relacionadas.
De Rafa Papallama podría decir mucho. Un auténtico “buena gente” andaluz, de esos que sabes que tienes amigo para toda la vida. Por cierto, esta historia para mí es muy curiosa, porque hace años cuando conocí a Rafa nos pasó un caso muy parecido, siendo él el “aprendiz”. Ahora, por suerte, él es el que enseña...

7- De aprendiz a maestro. Por Camelot y Papallama.
Antes que nada quisiera hacer un inciso: en mi primer relato se me pasó poner como “maestro” al amigo Rafa Bueno, y no, no me dejé ninguno más, son los que son, porque “maestros” sólo son los que tienen que estar.
Papallama y su V-Strom

Aquí va un relato compartido entre “Papallama” y “Camelot”, pues los dos íbamos a contar lo mismo y por ende que nos hemos juntado para intentar hacer honor a Cervantes y sus molinos…..
Por aquel entonces Papallama estaba en proceso de compra de su burra (una V-Strom 1000) y yo en mi línea de prestado (espero que por poco tiempo); así que decidimos alquilarnos un par de burricas y pillamos un par de BMW RT de las primeras de inyección para rutear. 

De las dos ruedas se pueden aprender muchas cosas, pero, pasar hambre encima de la moto es del género absurdo, así que, esa mañana nada más salir nos fuimos a almorzar; y mientras saciábamos el estomago decidimos hacer la ruta de Alcublas (Algo me decía que Papallama me tenia deparada una sorpresa).
Efectivamente me la tenía preparada.

De las primeras horas no hay mucho que contar, curvas, aceleraciones, frenadas, tumbadas…yo seguía asimilando conceptos y quitándome prejuicios de la cabeza con respecto a las distintas variedades de motos (pensaba que una turística RT era para abuelos que disfrutaban del paisaje); pero algo me decía que Papallama me estaba preparando para una lección distinta a las demás.
Papallama se conocía muy bien aquella zona y la gente que por allí curveaba, yo simplemente aprendía. Él estaba concentrado, miraba, observaba los distintos grupos que por allí pasaban, se fijó en uno de ellos y sus monturas y se fue a hablar con ellos. A los dos minutos regresó, se puso a mi lado, se cruzó de brazos y soltó la bomba: ¿Eres motorista o motero? No supe que contestar, él era concentración pura y yo intriga total (me sentía como un joven Padawan [aprendiz de Jedi] ante el maestro). ¿Soy motorista o motero? ¿Qué querría decir? 
Entrenamiento motero de joven Padawan...

Hasta momentos después no me fijé que en ese grupo iban todos con RR's, “la de mi mujer” (Yam R1), R6, CBR-RR, ZXR y alguna más que no recuerdo… Se acercó el chaval de la R1 y le dijo a Rafa “nos preparamos y salimos, no os vayáis a caer”. Papallama se giró y me dijo “preparate que nos vamos con ellos”... se me cambió la cara. Con dos RT destartaladas que vete tú a saber por cuantas manos han pasado ¿Cómo vamos a seguir a las RR's en la subida a Alcublas?. Algo me decía que iba a descubrir si era Motorista o Motero. 

Papallama se me acercó y me dijo “be water my friend”. Eso sí que lo entendí…. ser yo mismo. ¿Lo seré?. ¿Estaré a la altura?. ¿Motorista o Motero?. Esta última pregunta no se me iba de la cabeza…
Arrancamos. La R1, cómo no, tira la primera. A continuación sale Rafa, confiado, seguro de sí mismo, conoce perfectamente el guión de la película. Después van dos RR's más y a continuación yo, pensando que después de dos curvas iba a hacer una subida en solitario. Llegamos a la primera curva, observo como encima de las RR's se empiezan a mover los cuerpos, medio culo “pa'ya”, rodilla “pa'ka”… Rafa ni se inmuta. Veo a la R1 trazar la curva como alma que lleva el diablo y, para mi asombro, aquella denostada RT cabalgada por Rafa está fusionando su rueda delantera con la trasera de la Yamaha... es increíble, no soy capaz de distinguir un hueco entre aquellas dos motos. Llegamos a la segunda curva y pienso a partir de aquí se acaba todo, pero vuelve a repetirse la historia: culos “pa'ka”, rodillas “pa'ya”, pero en la curva sigo sin apreciar hueco, la RT ni se inmuta, trazada perfecta, cuerpo inmune… concentración total. Y entonces me doy cuenta: ni la R1 pierde a Rafa ni yo a las demás RR's; tan centrado estaba en observar a Rafa que no me daba cuenta que las de delante me estorbaban. 
...para poder conducir una moto de Maestro Jedi

La aceleración de la R1 es brutal, ahí es donde aprecio la diferencia de maquinas, pero apenas llegan las curvas… culos “pa'ya”, rodillas “pa'ka”… y la RT, majestuosa como ella sola, unida al piloto que lleva encima en una armonía perfecta de control y concentración. Sigo con las dos RR's delante, me están frenando, y Rafa y la R1 se están marchando ¿las adelanto?... mejor no lo hago, disfruto con la conducción y no quiero malas interpretaciones. Me hace gracia ver rodillas “pa” fuera, culos de medio lado; pienso en imitarles pero ni lo intento, en ninguno de mis “maestros” había observado ese tipo de conducción (en la TV todas). Estoy disfrutando así, viendo el código de barras del tubarro del de delante, a Rafa y la R1 ya los veo a lo lejos, no soy capaz de apreciar detalles pero sí de saber que siguen pegadas ¡INCREIBLE!. 

Pasan tres curvas más, ya no los veo, me centro en mi conducción. Siento a mis neuronas pedir guerra, quieren más… mi mujer, los dos niños, los dos desconocidos que llevo delante… gracias sensatez, volviste a ganar la batalla, me quedo detrás; un minuto después llegamos al final. Rafa y la R1 están parados en el lado derecho donde hay un claro, Rafa fumando, el piloto de la R1 ni se ha quitado el casco, no le puedo ver la cara. Llegamos nosotros, me paro al lado de Rafa, los demás continúan haciendo un gesto con el brazo de despedida. Coño, pienso, pensaba que pararíamos a intercambiar impresiones. Pero aun así la sonrisa en la cara no me la quita nadie. 

Estamos en silencio. Rafa corta el viento “Cuentame tus impresiones”. Le explico todo lo anterior y Rafa, Papallama, maestro como él solo, me dice con satisfacción “Tú ya sabes la respuesta, yo sólo te he puesto en el camino”. En ese momento mi mente es un dispendio de sensaciones…¿Motero o Motorista?....”Venga vamos, que tenemos que devolver las motos” me comenta Rafa. El camino de vuelta es relajado, sin prisas, estoy en armonía con el entorno, siento como la naturaleza abraza mi alma (es lo más cerca que voy a estar de la filosofía Jedi)
Se la respuesta…. soy Motorista….

Cualquiera puede llevar una moto y sentirse motero. Ahora, saber convivir con el entorno que te rodea, saber que la naturaleza es un todo de la que tú formas parte y que como tal debes respetar, admirar y observar; saber que la maquina que llevas, y que por ende te lleva, es un elemento más que forma parte de tí, pero sin olvidar, que cada ser de este mundo tiene su propia filosofía de llegar a la felicidad y que como tal hay que respetar; todo este mundo de las dos ruedas, solo un motorista es capaz de acariciar. 
El motero no deja de ser un niño al que hay que guiar y enseñar (si se deja claro).

De Papallama y Camelot Vsss para todos…. 

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