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29 octubre 2014

Transitron Mk II: así eran las motos eléctricas en 1978

Mucho se comenta durante los últimos años sobre las motos eléctricas (nosotros en Voromv no hemos sido menos), sobre su potencia, su peso o, sobre todo, autonomía y velocidad de carga. Las baterías de litio y las futuras de grafeno, los compactos motores trifásicos, la sofisticada electrónica de control... mucho han avanzado en poco tiempo, a la espera de que por fin se conviertan en una opción totalmente válida y competitiva contra las "normales" de motor de explosión.


Ahora ¿cuanto han avanzado? Pues para contestar eso sólo debemos mirar atrás... no, no tan atrás como 1850, donde ya aparecen las primeras patentes de vehículos eléctricos. Vayamos a 1978, a Estados Unidos, donde nos encontramos con el ingeniero Brooks Stevens. Éste se plantea el diseñar una moto eléctrica, convencido de su futuro. Ayudado por While Fehr, construyó el prototipo Transitron Mk II (no me queda claro si hubo una Mk I... aunque debería ¿no?) en Honolulu, Hawai.



La base de la motocicleta es una Harley-Davidson Sporster XLH de 1971, incluido el falso depósito... aunque no se recibió ayuda por parte de la marca de Milwakuee porque "no estaban interesados en motos eléctricas" (como ha cambiado el cuento). 
De ella, claro, se eliminó el V-2 de 900cc y se instaló un motor eléctrico Baldor de 24v y 95 amperios. Lo original es que no ataca directamente a la rueda trasera, sino por correa dentada acciona una caja de cambios automática de cuatro velocidades, con idea de 
lograr llanear a 80km/h a 2.500rpm. La transmisión secundaria era por cadena. 
La alimentación corría a cargo de cuatro baterías de plomo-ácido, que según Stevens aseguraba una autonomía de seis horas, aunque no dijo si era en ciclo todo-uso o manteniendo esas 2.500rpm.


Como podéis imaginar, entre el peso del auténtiko hierro Sporster y el de las cuatro inmensas baterías de plomo, el conjunto subía a unos declarados ¡¡285kg!! Con ello, las prestaciones desde luego no eran nada llamativas, con unos leeeentos siete segundos para llegar a los 50km/h. Tampoco se habla de tiempos de carga... pero desde luego en aquellos años se realizaba "a pelo", conectando el transformador a la batería y listo, sin electrónica que regulara y mejorara dicha carga. 



En aquella época quedaba claro que la tecnología eléctrica todavía estaba demasiado "verde" para producir una moto seria. Pese a gastarse 70.000 $ en el prototipo, desarrollo y pruebas (cerca de 600km hizo el propio Stevens), al final Fehr no logró patrocinio suficiente para lograr llevar la Transitron a producción. Si unos años antes (1974) otra moto eléctrica norteamericana, la Corbin-Gentry, apenas se había vendido teniendo el glamour de haber llegado a las 101 millas/hora (162km/h) en Bonneville, poco iban a hacer unos completos desconocidos con un producto poco apetecible.

¿Será ahora, cuarenta años después, la hora de la moto eléctrica? En ello están muchos...






¡Peligro! Conductor de alto voltaje. Que no falte el humor... :-D


Fuente: Moto Design & Passioni





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