38- Gilera Ferro 850 CVT (2004)
A principios del Siglo XXI en el Grupo Piaggio decidieron revitalizar una de sus marcas, Gilera. La ilustre ganadora de seis títulos de velocidad de 500 cc en la década de los 50, estuvo en letargo hasta que, ya bajo el paraguas de Piaggio, revivió en los 80... pero por un tiempo. Sus exitosas 125 deportivas (KZ, Crono, SP-01) y trail de 500-600 cc (Dakota, XRT, RC) fueron desapareciendo a favor de scooters que, prácticamente, eran Piaggio con otro aspecto. Sí, participaron en el Dakar y en velocidad 250, pero no fue hasta finales de los 90 cuando se pusieron serios. La compra de Derbi sirvió para ganar un campeonato del Mundo de 125 con Manuel Poggiali en 2001, pero ya un par de años antes Piaggio decidió que Gilera fabricaría motos grandes. La primera intentona vino con el bello prototipo Gilera SuperSport 600 con motor Suzuki GSX-R 600 mientras que, en paralelo, estaban preparando un motor que, sin duda, iba a ser novedoso.
Corría el año 2001 cuando en el Grupo Piaggio, especialistas en scooters (con las Vespa por bandera), decidieron dar vía libre a que el ingeniero Lucio Masut creara un motor grande para potenciar una de las marcas que les pertenece, Gilera. El propulsor iba a ser un bicilíndrico en V a 90 grados, SOHC, cuatro válvulas por cilindro, compresión 11:1, EFI Weber Marelli y refrigeración líquida que cubicaría 839 cc (88 x 69 mm), con idea de poderlo ampliar hasta los 1020 cc en versiones posteriores. Estaba planteado para que no fuera excesivamente potente (de ahí la culata monoárbol de levas o la relación diámetro-carrera), rondando los 80 cv a menos de 8.000 rpm. Tened en cuenta que, una década antes, la Yamaha TDM 850 de 1991 era también bicilíndrica y de 849 cc, aunque alimentada por carburadores, y daba por entonces 77 cv a 7.500 rpm.
El prototipo del primer propulsor se presentó en 2002 instalado en una Cagiva Raptor, pues por aquel año Piaggio tenía el 20% de las acciones de MV Agusta Spa., propiedad de los hermanos Castiglioni y donde se encuadraban Cagiva, Husqvarna y MV Agusta. La idea de Piaggio por aquel entonces, en un propósito claramente expansionista, era de 'ayudar' en el plan que tenían los Castiglioni de vender Cagiva y Husqvarna, y con ese dinero ampliar capital para MV Agusta. Al final la venta no se llevó a buen término, 'desapareciendo' el prototipo Cagiva-Piaggio de los focos.
| Prototipo Gilera Ferro 850, 2004 |
Pero la Gilera Ferro no sólo llamaba la atención por su estética, sino por su motor. O más bien por su cárter. Y es que ahí seguían los dos cilindros en V y la cilindrada de 839 cc, pero en vez del cambio y embrague convencional del primer prototipo, se apreciaba con claridad que había 'algo más': el Servocambio. Era un sistema de variador continuo que estaba controlado por una centralita y un motor eléctrico (algo similar a lo ya visto en la Suzuki Burgman 650 dos años antes), cuyos prototipos fueron desarrollados en scooters. Por tanto teníamos un variador que podía ser más rápido o lento en funcionamiento automático según nuestras preferencias, pero además también podía situarse en posiciones determinadas y, con ello, simular un cambio de seis relaciones. Todo ello se manejaba con una botonera en el manillar izquierdo.
Sí, la Gilera Ferro era un prototipo muy interesante... pero prototipo al fin y al cabo. Con los concepts puedes abrir tu imaginación y plasmar lo que te apetezca, pero luego están los problemas de producción... y Piaggio por entonces estaba en un proceso de reestructuración total. En 2002 Piaggio comenzó a tener graves problemas de liquidez, tanto que al final fue rescatada en 2003 por Roberto Colaninno, propietario de Telecom Italia SpA.
En el mandato de Colaninno es cuando llegó el prototipo Gilera Ferro, pero también fue cuando compró en 2004 Aprilia, y con ella las marcas Laverda y Moto Guzzi. Piaggio de pronto se encontró con un ramillete de marcas (Piaggio, Vespa, Gilera, Derbi, Aprilia, Moto Guzzi, Laverda) que, lamentablemente, no podía mantener. Las primeras tenían su mercado de motos y scooters de pequeña cilindrada, la mayoría 'clones' unas de otras y, por tanto, mantenibles. Moto Guzzi era una marca única en sí misma. Así que, al final. tuvieron que caer dos: Laverda (y, con ello, finalizó el desarrollo de la SFC 1000 de 2003) y Gilera, que siguió con pequeños scooters.
| Aprilia Maná 850, 2007 |
| Gilera GP 800, 2007 |
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