Gracias al concesionario Máquina Motors de Valencia, he podido probar la Honda Forza 750 2025. Un concepto distinto, una motocicleta con alma de scooter más que un scooter en sí mismo: por fuera la limpieza, comodidad y practicidad de un scooter, pero por debajo todo lo bueno de una motocicleta en motor y parte ciclo... o eso es lo que prometen en la marca. ¿Será así?.
En cuidad: todo un scooter... con algún pero
Adrián, el comercial de Maquina Motors, me enseñó cómo funciona todo. De entrada es un punto muy a su favor la llave de proximidad: sólo hay que acercarse y apretar el botón que necesites (depósito, asiento o contacto). Da al contacto y me enseña el menú y los modos de acceder a las opciones, aunque al final la pantalla derivabrisas la pusimos en lo más alto y sólo usé los modos de conducción. En cuanto a éstos (Standard, Sport, Rain y dos User personalizables) a mí, después de probar el DCT de la NC 750 X de mi hermano, me convence más en ciudad el Sport, porque te permite una buena reacción cuando necesitas ese golpe de gas entre dos coches si se aprietan.
| Hueco para el casco como en los scooter, aunque algo breve comparado con sus rivales... |
Después de enseñarme cómo acceder al tapón de combustible (entre las piernas, bajo una tapa y un aspecto 'sufrido' que me recuerda al de mi Vespa DN 200 de los ochenta) llega el turno de enseñarme el acceso al hueco para el casco... que queda algo breve, lo que hace que el mío, con intercomunicador, no entre. Ello, al parecer, es debido a que Honda ha diseñado al Forza 750 (y su hermano X-Adv) con toda la trasera estrecha 'tipo moto' para que pueda recibir maletas laterales de gran tamaño (además de un top-case superior, claro), toda una novedad entre los scooters. Así que, como scooter, puede que tengas poca capacidad, pero si quieres viajar cargado, como moto, sin duda con este Forza puedes.
| ... que se compensa con su capacidad para instalar maletas laterales, algo que otros scooter no pueden |
Fin de la charla. Como quiero centrarme en el Forza en sí mismo, pasaré del modo manual (M en el mismo botón de la piña derecha) y usaré sólo el automático, sin quitar tampoco marchas con los botones de la piña izquierda. Es algo que ya probé con éxito en otras Honda DCT como la Integra 700 de 2012, Africa Twin 1000 2017, X-Adv 2017, Africa Twin 1100 Adventure Sports 2020 o en el NC 750 X 2020 de mi hermano, así que priorizaré las sensaciones de la moto. Contacto, activo la D (automático) y salgo.
La posición de conducción, al principio, es un poco extraña, como siempre que pruebas una moto diferente en concepto a la tuya (en mi caso trail, una Suzuki V-Strom 1050 XT), y en concreto con la posición del pie derecho, que golpea un poco al apoyarlo con la tapa del embrague. Eso en los primeros metros, luego lo dejas caer un poco más adelante y listo. El asiento recoge bien y las piernas, en mi caso (mido 1'88 m), caen perfectamente por los laterales hasta el suelo cuando paras. Por lo demás la posición general parece correcta, todo está en su sitio, todo es silencioso y suave... muy Honda. El cambio DCT se nota mucho mejor que en la de mi hermano (del 2019, dos generaciones menos), ahora el ratonear entre vehículos me pareció perfecto.
Lo que sí que no logré, pese a intentarlo varias veces y en varias posiciones, es ver bien por los retrovisores, anclados al carenado. No pude dejar de ver sólo mis brazos, lo que es un problema y gordo para mí... mi tamaño es lo que tiene. El problema real es que no imagino un suplemento que los prolongue, aunque siempre tienes la opción de poner los del X-Adv 750. Ambos modelos comparten bombas de freno y en ellas están los anclajes, que en caso de necesidad se pueden suplementar (como llevo en la V). En cuanto al peso sí puede que sea alto comparado con otros scooters (siempre de menor cilindrada), pero está muy bajo y se maneja a la perfección por ciudad. También es verdad que yo vengo de una moto más pesada y alta, así que en mi caso no es problema.
En carretera: toda una moto... con pocos peros
Después de repostar y pegarme inútilmente con la posición de los retrovisores, a carretera. Yo suelo probar por los alrededores del Circuito Ricardo Tormo, así que lo primero es un tramo de la autovía A3... y ahí la primera sorpresa. El Forza aquí no tiene nada de scooter, no sólo porque acelera y tiene una velocidad de crucero muy buena para sus teóricos 59 cv (lo importante, como siempre, es el par motor, y este 750 tiene y bastante), es que tiene una estabilidad magnífica. Me gusta hacer las curvas al llegar a la depuradora (una amplia S con subida y bajada en la autovía esquivando unas vías de tren) a buen ritmo para notar qué tal va lo que pruebo. Y os puedo decir que, pese a mi peso (110 kg) y no haber tocado la suspensión trasera, la moto iba sobre raíles: ni un movimiento, nada de intentar salir de trazada, nada de bailoteo. Y no iba despacio, por lo que a ritmo normal sencillamente es imperturbable.
| El nuevo puente sobre el Barranco de Poyo en la entrada a Cheste. Poco a poco las cicatrices de la maldita DANA de 2024 van curando. Fuerza amigos |
Después de comprobar que en bajadas rápidas, en de la carretera que va por detrás del circuito hacia los parking o la que va de la Rotonda del Motorista hasta la autovía, sigue imperturbable, toca regresar. En las zonas de curvas y en las subidas sí que me ha faltado algo de chicha viniendo de una 1000 de 107 cv, pero su motor para nada es lento. Curiosamente creo que en posición Standard iba hasta mejor, un poco menos alto de vueltas que en Sport, más en su musculosa zona de medio régimen... y evitando en parte un sonido de admisión que viene de entre tus piernas que podría ser mejor.
En la autovía de nuevo noto algo que me sorprendió positivamente a la ida y que refrendo a la vuelta: su protección aerodinámica. Ya digo que soy un zamarro, pero esta Forza 750 tiene una protección contra el aire fenomenal incluso rodando bastante rápido, con una pantalla (con regulación electrónica) que no molesta la visibilidad y desvía el aire sin rebufos raros. Tanto protege que luego, con la Suzuki, sí noté el frescor de Enero en pantalones y mangas. Muy bien. Si a eso le unimos su capacidad de carga al poder instalar tres maletas, el Forza 750 puede ser una moto de turismo la mar de interesante y capaz.
Opinión final: ¿Es un scooter? ¿Es una moto? Es ambas cosas...
La teoría la tenía clara, aprendida de cuando probé el primer Honda Integra 700: el Forza 750 es una moto disfrazada de scooter. Ello lleva a algunas carencias en ciudad (el algo breve hueco para el casco o el peso) y algunas en carretera (posición poco deportiva), pero en lo primero es suave, cómodo y fácil, lo que necesitas cuando buscas un vehículo que te lleve y te traiga por la urbe. Y en carretera tiene un aplomo muy por encima de su motor, buenos frenos y una protección aerodinámica casi de moto Touring... y además admite maletas laterales. Sí, quizás con diez cv más rondaría lo ideal. Sí, con veinte kg menos también. Pero si tienes tiempo y un concesionario cerca, no lo dudes: pruébala. Te sorprenderá tanto en ciudad como en carretera, sobre todo si buscas una moto 'para todo', para recados y curvas, para ir al trabajo y viajar. Toda una gran moto... que parece un scooter.
Lo mejor:
Comportamiento general muy equilibrado en ciudad y sorprendente en carretera. Protección aerodinámica. Funcionamiento del DCT. Prestaciones reales del motor. Bajo consumo declarado (3'6 litros/100 kms). Hueco bajo el asiento (si lo consideramos 'una motocicleta carenada'). Posibilidad de maletas laterales.
Lo peor:
Peso algo alto (aunque con centro de gravedad bajo). Hueco para el casco (si lo consideramos 'un scooter grande'). Depósito de combustible (13 litros) algo pequeño en viajes. Visibilidad de los retrovisores (por lo menos en personas grandes). Sin botón dedicado para la pantalla de ajuste eléctrico ni para los puños calefactables opcionales.
Lo que yo mejoraría si fuera Honda:
Visibilidad de los retrovisores. Precarga de muelle trasero con pomo remoto para poder ajustarlo con facilidad. Tablet de las Africa Twin, más grande y con más conectividad. Centralita inercial (IMU) para mejorar todavía más el DCT y la seguridad activa. Un depósito más grande (sobre los 15-16 litros) para llegar a los 350 kms de autonomía real en viaje cargado. Un hueco bajo el asiento más grande (siempre que no implique perder la posibilidad de equipar maletas laterales). Correa dentada sin mantenimiento como transmisión secundaria. Un poco de dieta para bajar, como poco, diez kg. Y ya puestos... un poco más de cilindrada, todavía más par motor y 70-75 cv.
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