20 febrero 2017

Las agresiones sexuales, también se producen en nuestro deporte. Elena Myers se confiesa víctima.

Parece que nos queda lejano ese tema de las agresiones sexuales en este deporte que tanto idolatramos, sin embargo se producen, al igual que en otros, por desgracia.

Lo tiempos en los que Suzuki le premió con probar la MotoGP de Álvaro Bautista
El siglo XXI era representado como una época de felicidad completa, en la que la humanidad había dejado atrás las discriminaciones raciales, los abusos sexuales, el maltrato animal....  eran muy optimistas nuestros queridos visionarios del siglo XX. Tristemente asistimos a un repunte de estas vergüenzas humanas, en unos momentos de crisis de valores, en los que parece que todo vale, aunque perjudique a nuestro prójimo, sin tener ninguna culpa.
Actualmente, se está produciendo una reacción, por la que algunos deportistas están denunciando abusos pasados, que desgraciadamente han sido bastante mas frecuentes de lo que todos pensábamos.

Elena Myers fue una niña prodigio, que afortunadamente dirigió sus esfuerzos al mundo del motociclismo. Una piloto que podía medirse sin problemas con muchos pilotos masculinos, y que tenía un futuro mas que esplendoroso, luchando entre los cinco primeros del campeonato AMA Superbike, a la corta edad de 22 años. Hace unos meses anunció que dejaba la competición, no sabía si permanentemente, para "pagar facturas", cuando en realidad Elena dejó de competir, destruida psicológicamente, por haber sido víctima de un abuso sexual, que le dejó profundamente afectada, y que llevaba arrastrando durante dos dolorosos años.

Todo ocurrió en 2014, cuando Elena contaba con 20 años. Una caída con su Triumph Supersport, le produjo un traumatismo en la rodilla, que precisaba de las atenciones de un fisioterapeuta. Su pesadilla se produjo cuando fue atendida por Jerome McNeill, que simplemente adoptó es profesión para poder "manosear" sus clientas. De verdad que produce arcadas......

Elena no sabía nada del historial de este individuo, y solo era un profesional en el que dejarse en sus manos.

McNeill, no me gustaría nombrar mas a esa alimaña....  está acusado de violar tres veces a una niña de 12 años, abusos diversos a clientas, y demás lindezas.

Las sensaciones de Elena no son muy diferentes a las que pueda haber tenido cualquier mujer víctima. Depresión profunda, infravaloración severa, deseo de aislamiento......

Elena Myers:

Un día después de la última carrera de 2014, fui agredida sexualmente por un masajista terapéutico en el spa del Loews Philadelphia Hotel. Informé de la agresión a varios empleados del spa y del hotel, pero nadie me ayudó. Este artículo, que sale hoy en Philadelphia Magazine, es un comienzo para compartir la dolorosa verdad sobre lo sucedido durante y después de la agresión.
Espero que esto ayude a que otros hombres y mujeres en circunstancias similares consigan la ayuda necesaria para lidiar con el trauma de una agresión sexual. Por favor, no os calléis

Me he dado cientos de masajes, Nada remotamente similar me había ocurrido antes. Me quedé en shock. Él era mucho más grande que yo y no quería que fuera a más. Fue terrorífico. Tanto que no recuerdo cuando, termino McNeill, y abandonó la habitación."

Cuando recupero su noción del tiempo, fue a presentar una reclamación, y lo único que recibió fue indiferencia y una vaga disculpa: parecida a "lamentamos que no haya quedado contenta con el servicio"
Todo lo que recibió por parte de la gerencia del hotel fue una invitación a una comida gratis para compensar la mala experiencia.....

Pensé en ir a la policía, pero no quería pasar por eso. Quería seguir adelante y olvidarlo

He tenido cinco operaciones en mi vida , y en todas ellas me dieron un bote de pastillas para el dolor. Y sólo en una ocasión me he tomado una. Una pastilla. Soy el tipo de persona que soporta el dolor. Lo absorbo. Y supero las cosas

Solía ser una persona muy feliz. Me gustaba salir, nunca había tenido ningún problema. Pero me convertí en una persona muy temerosa, no me reconocía. Tenía ataques de ansiedad, lo que no cuadraba en absoluto con mi carácter

La consecuencia de todo esto, es que Elena Myers, no tiene ninguna intención de subirse a una moto, pues le recuerda irremediablemente a la experiencia vivida. Una asociación que nadie desearía que ocurriera, y que ha provocado que una criatura de 22 años, este acabada en nuestro mundo motociclista.

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