13 diciembre 2014

6.- Sussie “La Fea”, 10.000


Ahora estoy con Sussie. Ayer hizo 5 meses justos que los avatares de la vida nos han juntado. Y coincidió que ayer le hice los primeros 10.000 kilómetros.
El primer día con Sussie.

El título de Sussie “La Fea” no es del todo justo o preciso; también podría ser Sussie “La Transparente”. A todos nos ha pasado que, alguna vez en la vida, hay una época en la cual no tienes una novia fija por la que estás apasionadamente enamorado, y de repente se cruza en tu vivir aquella conocida a la que nunca le habías prestado ni un poco de atención, ni en positivo ni en negativo. Simplemente es otro ser vivo con el que cohabitabas, pero sin ningún atractivo ni sexual ni personal, - pues eso, transparente-,
con la cual jamás te habías imaginado siendo pareja. Pero mira, llega el día en el que tú estás sólo, ella se pone a tiro, te dejas de morro fino, tiras “p'alante” y empiezas una relación, sin ningún entusiasmo, sin ninguna mira de futuro, sin ningún cariño, por pura conveniencia... Y vas haciendo, y pasan los días, las semanas, y los meses. El cariño sigue sin crecer, (no siempre es verdad que el roce haga el cariño), pero estáis bien. La relación de conveniencia está sólidamente afianzada.

Pues esa es mi situación con Sussie ahora mismo. Sussie es una feúcha GS 500, la Suzuki “Mensaka” de toda la vida, vamos.
Pfff..., sin comentarios...
No está ni entre las 100 primeras motos que yo me compraría si hubiese tenido 7000€ el día que la tuve que comprar. Pero sólo tenía 1000€ en metálico y otros 1000€ que saqué por la Derbi Rambla. Unos 3 meses antes había ayudado a entrarla a pulso en el taller, estaba siniestrada, bastante arrugada.

Yo tenía una necesidad muy clara y definida, y la puta Derbi Rambla (la otra moto a la que menos cariño le he cogido en mis 40 años de motero), simplemente no daba abasto, la estaba quemando. Yo tengo que hacer 25 kilómetros de la puerta de casa a la tienda, cada día 2 veces (ida y vuelta). 5 por ciudad y 20 por (puta) autopista. 50 kilómetros al día por 6 días a la semana. 300 kilómetros fijos cada semana. Además, 2 días a la semana, cuando voy a entrenar al frontón, le meto 80 más. 380 a la semana. Y una ó 2 veces al mes, salidita de domingo por la mañana, 400 kms. De ahí salen los 10.000 kms en 5 meses.

Y seré que yo soy muy raro, pero a mí, personalmente, me molesta muchísimo pagar la gasolina. Y las reparaciones, también. Así que necesitaba algo de mantenimiento mínimo, que consuma poco, pero que me permita ir a 120-130 sin sufrir, y con un buen depósito, que mínimo me aguante 4-5 días de autonomía. Y todo por menos de 2000€. Todos los caminos me conducían a Sussie, y el timing quiso que el taller estuviese acabando la restauración a la vez que la Rambla empezaba a tener achaques cada vez más frecuentes y premonitorios.

Ayer, cuando estaba en pleno ritual de inicio de regreso a casa, mientras me estaba embutiendo en el sotocasco, poniéndome los sotoguantes, etc. caí en la cuenta de que Sussie y yo cumplíamos 5 meses y 10000 kms.
Con el uniforme de trabajo diario, lista para currar. Más fea aún

3º de temperatura, viento fresco y racheado, la ciudad semi-vacía, en plena retirada para cenar al calor de las estufas. Engrano la primera, onda verde en la Meridiana, 2ª, 3ª, pulso en Bluetooth y empieza a sonar “Shine on you, crazy Diamond” de Pink Floyd. ¡Glorioso!. 4ª, 5ª, la dejo rodar a punta de gas hasta que sobrepaso el último semáforo de la ciudad y me meto en la (puta) autopista. Le achucho el puño y meto 6ª, y Sussie empieza a gruñir buscando desde abajo lo que, por otra parte ni tiene ni se le espera. Esta moto es tan chichi-nabo que ni siquiera ruge, a penas gruñe. Estabilizado a 130 empieza a tragar kms.

Ahora me llegan los primeros acordes del “My way” de Sinatra, a quién le seguirán los preciosos gritos y riffs del “Babe, I'm gonna leave you”, de los eternos Led Zeppelin. Hoy el dios aleatorio del bluetooth me ha regalado con una selección inmejorable. Hay otros días que vuelvo con Mocedades, Los Pecos y Motorhead, pero eso es mi culpa, por tener una lista de reproducción tan ecléctica y grande.

Tardo entre 16 y 18 minutos en llegar, y tan sólo hay un par de rotondas donde tumbar e intentar contrarrestar el “cuadrado de neumáticos” que provoca la (puta) autopista. Con tan sólo 10.000kms ya los tengo para enmarcar obras en “El Prado”. Las salidas de fin de semana colaboran en el redondeo, pero no bastan. Llevo los neumáticos que cada vez que entro en una curva, noto ese bachecito tan incómodo como inseguro.
Neumático cuadrado con sólo 10.000kms

Con Sussie se puede salir y apretarte 400 kms en una matinal. No serás el más rápido, pero tampoco el más lento. También serás de los últimos en necesitar repostar. Lo que probablemente seas es el que lleva la moto más fea o cutre, pero para gustos, colores. Mucho mejor en puertos ratoneros que en nacionales de promedio ligerito. Pero acostumbrado a la patada descomunal de mi Peggy (mono 650cc), con quien los puertos ratoneros eran una delicia casi orgásmica, Sussie simplemente te permite no morirte de asco y vergüenza. De entrega plana y corta, empieza en 3000, a 7500 ya te ha dado todo lo que tiene.

Hace 15 días se nos echó el mediodía encima, eran las 14h y todos teníamos que volver a comer a casa. Estábamos a 100 kms de Barcelona, así que nos salimos de la ruta prevista y nos metimos en la (puta) autopista. Como había mucha prisa enrollé el puño hasta el final, 6ª y pecho el en depósito. Escondido detrás del cuenta-Kms y el GPS hice los 100 kms a 162 según el GPS, a 180 según la aguja analógica, y ya no daba más de sí. Hace tiempo ya que pienso en un deriva-brisas transparente, pero si ya me parece fea tal y como la tengo, con el “plasticaco” ese encima... es que puedo hasta vomitar al verla.

Es que mi Sussie, por si no era bastante fea o “in-atractiva”, le tengo que poner la pequeña bolsa de depósito
bolsa de depósito, antirrobo, toma de mechero... Por si no era bastante feúcha ya...
para traer la comida y demás impedimenta diaria. Me niego a ponerle un top-case. Sé que son muy prácticos y útiles, pero es que sólo quedan bien en las motos muy grandes. Pues si encima le pongo cualquier otra prótesis...

Y mientras, cada día, en esos 2 cuartos de hora que tengo a solas con Sussie, yo sueño que ya voy a lomos de la Scrambler (¡ay!, ¡no!, descartadas ambas -Triumph y Ducati- por depósitos pequeños), o de la GS800, o de la V-Storm, o de la Ténéré...

Igualito que cuando estabas haciendo el amor a aquella amiga feúcha o transparente, mientras pensabas en la chavalita de clase que te traía loco desde tiempo atrás.

Pero la cabrona cumple, y cada día. No ha fallado ni un sólo día. No la quería, no la quiero, no la querré jamás, pero es justo lo que necesitaba. Y me temo que me va a acompañar mucho tiempo. Ojalá me equivoque, pero si estoy en lo cierto, sé que ella cumplirá.

7 comentarios:

trasto_O dijo...

¿Por qué salgo etiquetado? ¿soy el amigo feúcho que cumple sin mas? en algún momento todos necesitamos una moto para usar en el día a día, dura y de bajo mantenimiento, que no nos dé pena usar y gastar. Por eso (debido a que ya no podía guardarla en garaje y tiene que dormir en la calle) he cambiado mi querida mt-03 por una xt600 diez años mayor, pero que no me sabrá tan mal tener en la calle y que se moje. No corre tanto ni tiene tan mala leche, pero es más ágil (si, todavía más) y más ligera, y le da igual si no va limpia como una patena.

Saludos.

El amigo feúcho.

Anónimo dijo...

Mira la gs500 de ellaspede y verás que el patito feo se puede convertir en un bello cisne.

Nani Durán dijo...

trasto_O, te he etiquetado por error, creía que la etiqueta era sólo de "trasto", como mi Sussie :)

MiguelXR33 dijo...

Hay que ver que diferentes pueden ser los puntos de vista.

Yo tuve una GS 500, la primera, la de 1989, nueva, tan nueva que algunos moteros me paraban a preguntarme porque todavía no habían visto ninguna.

Para mí, que bajaba de una Vespa, fue "total": corría un montón, frenaba de lujo, en curvas era tremendamente competitiva, era bonita, sonaba bien y encima consumía poco.

Cuando la vendí... pues me dejó un vacío en el corazón. La TDM corría más, era más cómoda... pero pesaba más, no tenía caballete central y bebía dos litros más a los 100 mínimos. ¡Ah! y pagaba el doble de impuesto de circulación.

Una década larga después la volví a probar... y hace dos años otra vez. Y me pasa con ella algo que no me ha ocurrido con ninguna otra: sigue siendo magnífica, estable, con buenos frenos, divertida y ligera. Yo porque no quiero otra moto que no sea una Trail, pero he de reconocer que sí tendría una de segunda mano otra vez como "moto para todo".

Ya digo, para mí es bonita y suena bien. El gusto es como los culos... cada uno tiene el suyo.


Muy bueno el artículo. A ver si te prodigas más, hombre!!!

Voro dijo...

He ajustado las etiquetas, eliminando las innecesarias para indexar el artículo.
Artículo que por otra parte me parece muy bueno, como reflexión sobre esas motos modestas, que luego dan un rendimiento sobresaliente, como esta Sussie.

Aaaah, también llamaba Sussie a mi añorada Djebel......

MiguelXR33 dijo...

:-D ¿¿¿Y quien ha tenido una Suzuki que no le haya llamado "Sussie"??? Porque la mía también se denominaba así... :-D

Vic dijo...

Disculpa, pero la mía se llama Suzie, que en francés suena más glamuroso.
La Katy le tiene una manía que no veas.

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