26 mayo 2014

Ten cuidado y aprende a detectar cuando una parte de nuestro equipamiento es falsificado.

En estos momentos en que la crisis económica no acaba de desaparecer los motoristas suelen verse tentados por ahorrar en el equipo de protección. El problema viene a la hora de detectar si la prenda ofertada es auténtica o se trata de una imitación.

Las falsificaciones vienen ya de todas partes por lo que su diseño y aspecto general pueden llegar a ser verdaderamente convincentes y pasar con éxito un primer examen visual. Sin embargo, cuando se acaba la suerte del piloto y la ropa de protección tiene que realizar su trabajo es cuando la falsificación sale a relucir.

Gastar dinero en adquirir ropa de protección de una marca falsificada es, literalmente, tirar el dinero. Vistos desde lejos todos los monos de cuero se ven bien y parecen más o menos lo mismo, pero aquí es donde se detienen las similitudes.


Un buen mono de cuero tiene un precio justificado, independientemente de la marca que luzca en el pecho. La ropa de los fabricantes de motocicletas BMW, Harley-Davidson, Yamaha, KTM, son en realidad encargos específicos hechos a los especialistas del mercado Spidi, Dainese, Alpinestar o Aerostitch. Por debajo de las insignias que luzca el equipo, puedes estar seguro de que estas utilizando en realidad un equipo de calidad, que cumple con los estándares mundiales de seguridad y que por tanto, garantiza un determinado nivel de protección.

Del mismo modo, guantes y botas podrían tener una buena presencia y parecer copias casi perfectas de los equipos originales. Pero, cuando un precio nos parezca demasiado bueno para ser verdad, debemos realizar un análisis pormenorizado de la prenda para comprobar en qué no estamos gastando realmente el dinero.

Los monos de cuero cuestan mucho, porque los materiales de primera calidad y su manufactura son caros. No debemos autoengañarnos pensando que Dainese utiliza cuero barato y nos lo vende caro, porque en ese negocio se estarían jugando su prestigio de marca.


CERTIFICACIÓN, COMPARACIÓN Y MARCA

El nivel de certificación lo determina la batería de pruebas realizadas por los propios fabricantes y por los organismos oficiales de certificación. En casi cualquier parte del mundo donde existan grandes mercados motociclistas encontraremos este tipo de normas. Las que se refieren a los cascos son las más estrictas, pero eso no quiere decir que otra ropa técnica de protección carezca de las suyas propias.

Estoy seguro que has visto pegatinas DOT, SNELL, ECE en el casco u otra ropa de protección. Son la prueba de que esas prendas cumplen los requisitos mínimos marcados por las normas de certificación, y sólo los fabricantes oficiales están autorizados a incluirlas en sus prendas. Por lo general, están ubicados en la parte posterior del casco, y a veces en las etiquetas. Su sola presencia ya es un importante indicador de cumplimiento de las leyes vigentes de seguridad en la automoción. Su ausencia puede conducir a la intervención policial, el requisado de existencias y el final de la venta de ese producto.

Aunque los falsificadores no se detienen ahí y los cascos de imitación pueden también mostrar estas pegatinas. Pero siempre se podrá comprobar que no son idénticas a las originales, o que se han aplicado en lugares extraños. Un equipo auténtico vendrá con un motón de etiquetas y manuales explicativos  de los diferentes materiales empleados para su fabricación. La ausencia de los mismos nos debe llevar a sospechar.

Una de las mejores maneras de aprender a distinguir equipos verdades de falsos es acudir a un distribuidor oficial y analizar detenidamente las prendas, tocar, sentir, probar, y comprobar el etiquetado.

Como se puede apreciar en el siguiente documental de la BBC, las falsas prendas de piel con marca “Yamaha”, proporcionan poco más de 3 segundos de resistencia a la abrasión, en comparación con los más de 5 segundos que impone la norma de la Unión Europea. Aprender a distinguirlos puede salvarte la vida.

Fuente: Mutua motera

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